Bogotá se despertó este lunes 16 de marzo con una noticia que sacude la percepción de seguridad en el occidente de la ciudad. Un violento ataque sicarial acabó con la vida de Néstor Harry Acosta, un respetado trabajador de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), en hechos ocurridos en el sector de El Salitre, a pocas cuadras de la Terminal de Transportes.
Le puede interesar: El “Zar” del fentanilo que intentó comprar su libertad en Colombia: 20 minutos por 5.000 dólares
Los hechos: Un ataque calculado
El reloj marcaba las 2:10 p.m. cuando el pánico se apoderó de los transeúntes que circulaban frente a un paradero de buses en la zona. Acosta, quien caminaba por el sector, fue interceptado por sujetos armados que dispararon de manera directa, segando su vida de forma instantánea.
La ubicación del crimen —una zona de alto flujo peatonal y vehicular— ha generado una ola de indignación entre los ciudadanos, quienes exigen respuestas ante la audacia de los delincuentes para actuar a plena luz del día.
¿Quién era Néstor Harry Acosta?
Más allá de ser una víctima de la violencia, Néstor Harry Acosta era una figura institucional dentro del Distrito. Con una trayectoria de más de 20 años en la EAAB, sus compañeros lo describen como un servidor ejemplar, caracterizado por su compromiso y vocación de servicio hacia la capital.
La Empresa de Acueducto emitió un emotivo comunicado lamentando la pérdida:
“Durante más de dos décadas entregó su trabajo, profesionalismo y compromiso al servicio de la ciudad. Condenamos de manera categórica este acto de violencia y brindaremos toda la colaboración a las autoridades”.
Reacciones y estado de la investigación
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, se pronunció a través de sus redes sociales para expresar su solidaridad con los familiares y compañeros de la víctima. “Desde la Alcaldía seguiremos apoyando la investigación para que este hecho no quede impune”, afirmó el mandatario.
Actualmente, el CTI de la Fiscalía ha tomado las riendas del caso. Los investigadores se encuentran recolectando material de cámaras de seguridad del sector de El Salitre y testimonios de testigos oculares para determinar el móvil del asesinato y dar con el paradero de los responsables.
Este suceso pone nuevamente sobre la mesa el debate sobre la seguridad en puntos estratégicos de la ciudad, como las inmediaciones de la Terminal de Transportes, donde la presencia policial suele ser constante.
