En una operación relámpago que reafirma la contundencia operacional en el departamento de Antioquia, las Fuerzas Militares de Colombia, en un trabajo coordinado con el CTI de la Fiscalía, lograron la captura de alias “Román Trescodos”. El operativo representa un quiebre estratégico para el Grupo Armado Organizado residual (GAO-r) Estructura 18, que atraviesa una crisis de mando tras la reciente neutralización de su antiguo jefe, alias “Ramiro”.
Le puede interesar: Christopher Joel, el menor de 12 años desaparecido, fue hallado en TransMilenio: un habitante de calle lo tenía
El sucesor fallido de la Estructura 18
Según los reportes de inteligencia militar, “Román Trescodos” tenía la misión de reorganizar las filas de esta estructura criminal y asumir como su principal cabecilla. Su ascenso buscaba llenar el vacío de poder dejado por “Ramiro”, cuya baja había debilitado la operatividad del grupo en el norte del departamento.
Con su captura, se corta de raíz el intento de reestructuración de una organización señalada por ser el motor de extorsiones, desplazamientos forzados y ataques terroristas que han azotado tanto a la Fuerza Pública como a las comunidades campesinas de la región.
Más capturas y rescate de menores
La operación no solo neutralizó las pretensiones de “Román Trescodos”. Durante el despliegue en territorio antioqueño, las tropas lograron:
- Tres capturas adicionales: Otros integrantes de la red de apoyo y seguridad de la estructura fueron puestos a disposición de la justicia.
- Recuperación de menores: Dos menores de edad, que estaban siendo instrumentalizados por el grupo criminal para actividades ilícitas, fueron rescatados y entregados a las autoridades competentes para el restablecimiento de sus derechos.
- Incautación de material: Se decomisó importante material de guerra, incluyendo armamento y equipos de comunicación que eran utilizados para coordinar acciones delictivas contra la población civil.
Un mensaje de control territorial
Este resultado se suma a una serie de golpes contundentes propinados durante la última semana, los cuales han diezmado la capacidad de fuego y logística de la Estructura 18. Las autoridades han sido enfáticas: la ofensiva no se detendrá.
El norte de Antioquia continúa bajo una vigilancia especial para evitar que estas organizaciones criminales sigan intimidando a los sectores productivos y sociales del departamento. Por ahora, los capturados enfrentarán cargos relacionados con concierto para delinquir, extorsión y porte ilegal de armas.
