La seguridad aérea en el Aeropuerto Internacional El Dorado vuelve a estar en el ojo del huracán. Este viernes 13 de marzo, se registró un nuevo y preocupante incidente que obligó a los controladores aéreos a actuar con extrema rapidez para evitar una tragedia. Según audios de la torre de control revelados recientemente, un helicóptero invadió en dos ocasiones la trayectoria de una de las pistas principales sin contar con la autorización debida.
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El minuto a minuto de la emergencia
El suceso tuvo lugar en la pista 14 derecha, una de las arterias con mayor flujo de tráfico en la terminal bogotana. De acuerdo con el material sonoro conocido por Caracol Radio, el piloto de la aeronave de ala rotatoria cruzó la trayectoria de despegue y aterrizaje en dos momentos críticos.
La situación escaló rápidamente cuando los controladores se percataron de que la maniobra no autorizada interfería directamente con el tráfico comercial. Entre las aeronaves afectadas se encontraba un vuelo de Avianca, el cual tuvo que recibir instrucciones inmediatas de maniobra para garantizar la separación mínima de seguridad y evitar una colisión o interferencia mayor.
Un patrón preocupante en Bogotá
Este evento no es un caso aislado, lo que ha encendido las alarmas entre los expertos en aviación y los viajeros frecuentes. La memoria de los usuarios aún tiene fresco el incidente de hace apenas unas semanas, cuando un avión de LATAM con destino a San Andrés se vio obligado a abortar su despegue. En aquella ocasión, el motivo fue similar: el cruce inesperado de un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC).
“La repetición de estas incursiones en pista sugiere una falla en la coordinación de tráficos mixtos (civil y militar/privado) que debe ser revisada urgentemente por la Aerocivil”, señalan analistas del sector.
Impacto en la operación y seguridad
Aunque las maniobras de los controladores evitaron un desenlace fatal, este tipo de eventos genera un “efecto dominó” en la operatividad del aeropuerto más importante de Colombia:
- Retrasos en cadena: Cada maniobra evasiva o interrupción de pista altera los slots de aterrizaje programados.
- Estrés en la tripulación: Los pilotos deben reaccionar bajo presión ante obstáculos no previstos.
- Cuestionamientos a los protocolos: Se pone en duda si las naves de menor tamaño están siguiendo estrictamente las rutas de rodaje y sobrevuelo asignadas.
Hasta el momento, las autoridades aeronáuticas no han emitido un comunicado oficial detallando la matrícula del helicóptero involucrado ni las posibles sanciones para el operador. Lo cierto es que, en un espacio aéreo tan congestionado como el de Bogotá, un error de pocos metros puede marcar la diferencia entre un aterrizaje rutinario y una emergencia nacional.