El presidente Gustavo Petro calificó como un “teléfono roto” la falta de claridad sobre la participación de Colombia en la cumbre ‘Escudo de las Américas’, un evento convocado por Donald Trump el pasado 7 de marzo en Miami para coordinar la lucha regional contra el narcotráfico. A través de sus canales oficiales, el mandatario colombiano insistió en que el país no recibió una invitación formal, contradiciendo las recientes declaraciones del presidente estadounidense, quien afirmó ante medios de comunicación que Colombia, México y Brasil sí habrían sido convocados.
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La controversia escaló luego de que Petro señalara que intentar convertir una estrategia de seguridad en un bloque político es un desacierto estratégico. “Transformar una alianza anti narcotraficante en una alianza ideológica es un error sustancial”, advirtió el jefe de Estado, subrayando que la derrota de las mafias debe ser un esfuerzo conjunto que trascienda las diferencias partidistas entre los gobiernos de la región.
El choque de versiones entre la Casa Blanca y la Casa de Nariño
La confusión sobre la asistencia de Colombia a este encuentro de alto nivel ha generado versiones encontradas desde el corazón de la administración Trump. Inicialmente, la portavoz del gobierno estadounidense, Karoline Leavitt, justificó la ausencia de la delegación colombiana argumentando que aún no se percibía “el nivel de cooperación” esperado por parte del Gobierno de Petro para integrarlos a la nueva organización.
Sin embargo, este miércoles, el propio Donald Trump dio un giro a la narrativa oficial. Al ser consultado sobre la ausencia de los tres gigantes latinoamericanos (Brasil, México y Colombia), el magnate respondió: “Creo que fueron invitados, tal vez no vinieron. Me llevo muy bien con esos países”. Esta declaración choca directamente con la postura de la Casa Blanca expresada días antes y refuerza la tesis del “teléfono roto” planteada por Petro desde Viena, donde participó en la sesión 69 de la Comisión de Estupefacientes.
Petro defiende resultados ante la “descertificación”
Desde territorio europeo, el mandatario colombiano cuestionó la coherencia de las políticas de Washington, recordando que Colombia ha logrado la incautación de 3.300 toneladas de cocaína mediante operaciones de inteligencia, un récord que, según él, debería garantizar un asiento en cualquier mesa de decisión regional.
Petro fue enfático en que una alianza contra la cocaína no puede considerarse efectiva si se excluye al principal productor y a naciones con vasta experiencia en el conflicto. También mencionó que ninguno de los países debe ser excluido y que:
“Las mafias las derrotamos todas las naciones juntas, sin importar diferencias políticas. Ese fue el sentido de mi reunión con el presidente Donald Trump y por lo que veo está de acuerdo con ello.
Ni a Brasil ni a México ni a Colombia, claves en una lucha contra el narcotráfico, nos invitaron y no fue por voluntad del presidente Trump. Hay que rescatar la integración latinoamericana y del caribe por encima de las diferencias ideológicas entre gobiernos", sentenció Petro,
Como medida para restablecer los canales diplomáticos y superar lo que considera un “fundamentalismo ideológico”, Gustavo Petro mantuvo en firme su invitación para que Donald Trump visite Cartagena. El objetivo del encuentro sería concretar una agenda de integración latinoamericana y del Caribe que priorice la lucha contra el crimen organizado por encima de las posturas políticas, buscando que la alianza contra el narcotráfico sea, en sus palabras, “la alianza contra el narcotráfico debe ser de todos los países de las Américas sin exclusión”.
