Después de más de dos años de investigaciones, la Policía Metropolitana de Bogotá y de la Fiscalía General de la Nación capturaron a Johan Sebastián Mosquera Gamboa, conocido como alias Sebas, tras una persecución por las vías de la ciudad.
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El hombre, quien según las autoridades sería el cabecilla del grupo delincuencial ‘Los Pumas’, haría parte del cartel de los más buscados y estaría vinculado con al menos 11 casos de hurto de vehículos registrados en Bogotá. Según las pesquisas de las autoridades, su papel dentro de la estructura consistía en coordinar la logística de los robos. Al parecer, ‘Sebas’ movilizaba a otros integrantes de la organización en un taxi y transportaba las armas de fuego con las que intimidaban a las víctimas durante los asaltos.
Robaban solicitando servicios de transporte por apps
El grupo delinquía principalmente en varias localidades de la capital, entre ellas Puente Aranda, Kennedy, Fontibón, San Cristóbal, Engativá, Usaquén y Suba. En uno de los métodos identificados por las autoridades, los integrantes de la banda solicitaban servicios de transporte a través de aplicaciones de movilidad. Durante el trayecto, intimidaban a los conductores con armas de fuego para despojarlos de los vehículos y luego abandonaban a las víctimas en lugares apartados.
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Otra modalidad consistía en abordar a los propietarios cuando estacionaban sus automóviles frente a sus viviendas. En esos casos, según la investigación, los delincuentes recurrían al atraco y a la violencia física para apoderarse de los vehículos.
Los vehículos eran desguasados o vendidos a menor precio
Las autoridades también establecieron qué, después de los robos, los carros eran llevados a garajes de viviendas de integrantes del grupo o a parqueaderos de centros comerciales. Allí, de acuerdo con los investigadores, los vehículos eran desguazados o puestos a la venta en redes sociales a precios menores al del mercado, utilizando placas y documentos falsos.
Mosquera Gamboa presenta anotaciones judiciales por los delitos de hurto y falsedad en documento público. Tras su captura, un juez de la República le imputó los delitos de concierto para delinquir y hurto calificado y agravado, y ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso.
