La Fiscalía Sexta Especializada de Barranquilla reveló este miércoles, 11 de marzo, los detalles de la confesión de uno de los presuntos responsables del asesinato de las hermanas Sheerydan Sofía y Keyla Nicolle Hernández Noriega, de 14 y 17 años. En medio de las audiencias de judicialización, el ente acusador leyó el fuerte relato que describe el suceso con el que se ejecutó el doble crimen en Malambo, Atlántico, motivado por una supuesta venganza criminal.
(Lea también: Fiscalía imputó formalmente al presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, por presunto tráfico de influencias)
El fiscal José Gregorio del Villar citó las declaraciones de uno de los detenidos, quien justificó el ataque bajo el argumento de una presunta traición dentro de estructuras delictivas. Según el expediente, el agresor confrontó a Sheerydan, la menor de las víctimas, antes de dispararle. “Le pego un tiro en la cabeza, pero ella quedó hablando y me decía ‘no me pegue más tiros’, y ahí es cuando le dió el otro”, leyó el funcionario, evidenciando la forma del ataque ocurrido luego de la desaparición de las jóvenes el pasado 17 de febrero.
Asimismo, la sevicia del crimen especificiamente contra la menor Sheerydan quedó registrada cuando el fiscal comenta lo que dijeron los señalados:
“Que las iba a matar por faltonas. Él le dice a su amigo: ‘¿Cómo así? Las voy a matar por faltonas’. Es cuando saco al patio a la menorcita, aquí sí ya estoy hablando de Sherydan, la víctima, y comienzo a preguntarle que quiénes eran esos pelados a quienes nos iba a poner. Ella decía que eran unos novios que ellas tenían, pero que eso era mentira; que solo decían eso porque estaban enamorados de ellas”.
El engaño detrás de las redes sociales y la advertencia ignorada
La investigación, que cuenta con testimonios clave entregados por la madre de las víctimas, Maricruz Noriega, en declaraciones exclusivas para El Heraldo, señaló que las adolescentes mantenían vínculos sentimentales con los hoy investigados, a quienes conocieron de forma digital. La madre relató al medio citado que las menores salieron de su casa el martes de Carnaval para encontrarse con sujetos identificados como ‘Tata’ y ‘Fabián’.
De acuerdo con el rastreo de las comunicaciones, existió una advertencia previa que las jóvenes decidieron ignorar. Según reveló El Heraldo, la madre escuchó una videollamada donde uno de los sujetos les advirtió que no fueran al encuentro. Luego de ese contacto, las hermanas abandonaron su hogar en un vehículo y no volvieron a ser vistas con vida, sus cuerpos fueron hallados 11 días después en lo que sería una fosa común en el barrio Maranatha.
De un accidente de tránsito a la fosa en Malambo
La captura de los sospechosos, identificados como Juan David Taboada Olivera, alias ‘Tata’, de 19 años, y un adolescente de 17 años, se produjo de manera inesperada tras un siniestro vial el 26 de febrero en Puerto Colombia. Los implicados sufrieron el accidente mientras participaban en piques ilegales, lo que permitió al Gaula de la Policía localizarlos en una clínica del norte de Barranquilla mediante el rastreo de un teléfono interceptado.
Exigencia de justicia y reparación integral
Ibeth Sandoval Ramos, abogada de la familia, solicitó al juez de control de garantías la máxima severidad penal, enfatizando el impacto humano del caso. “Esta pérdida se agrava por el horror de las circunstancias: una desaparición, un entierro en una fosa y la violencia física extrema”, afirmó la jurista, quien exigió acompañamiento psicológico para los familiares tras la violencia ejercida sobre las menores.
Mientras avanza la judicialización de los dos capturados, la Policía Metropolitana y la Fiscalía mantienen operativos para dar con el paradero de otros cuatro sujetos que habrían participado en la logística y ejecución del doble homicidio que hoy mantiene en luto al departamento del Atlántico.
