El presidente de Colombia, Gustavo Petro, firmará un nuevo decreto para blindar y expandir la ‘Línea Negra’, el perímetro que demarca los territorios sagrados de las comunidades indígenas en la Sierra Nevada de Santa Marta. La medida del Ejecutivo nace principalmente como una respuesta directa al fallo que fue emitido por el Consejo de Estado, corporación que anuló el Decreto 1500 de 2018, el cual regulaba la protección ambiental y cultural de esta zona.
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Para estructurar la nueva esta normativa, el jefe de Estado convocó a los pueblos arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo a una concentración en las playas de Santa Marta. En este punto se realizará una asamblea tradicional (kurunkúa) que funcionará como consulta previa de la mano con los afectados. Allí, las comunidades ejercerán su derecho al voto para decidir si aprueban la expansión de las áreas destinadas a la conservación del ecosistema.
El control del territorio frente a las alertas de las comunidades
La caída jurídica del anterior decreto encendió las alarmas de desprotección entre los pobladores originarios, un escenario de vulnerabilidad territorial, según esclareció el mandatario. Frente a este vacío legal y operativo, Petro fijó una postura estricta sobre el orden público y la presencia institucional en la reserva natural.
A través de su cuenta de X, el mandatario señaló que la delimitación busca entregar el control autónomo a las comunidades. “En el corazón del mundo debe haber fuerza indígena unida y no paracos ni policías cómplices. El campesinado de la sierra nevada puede entender nuestra amistad y la entrega de tierras en las haciendas de los paracos por fuera de la línea negra. Lo sagrado es sagrado y el agua es sagrada.
No más paracos en la sierra, la sierra es del poder indígena. Una ETI debe establecerse en la sierra nevada de Santa Marta, magia del caribe libre y diverso. Centro del mundo y centro de la libertad y la tierra”, advirtió Petro
Con todo esto reiteró su intención de conformar una Entidad Territorial Indígena (ETI) que formalice la gobernanza de estos pueblos sobre el macizo montañoso.
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¿Qué pasará con los predios de los campesinos en la región?
El rediseño de la ‘Línea Negra’ ,que históricamente ha abarcado puntos radiales entre los departamentos de Cesar, La Guajira y Magdalena, trae consigo una reestructuración en la adjudicación de tierras para evitar conflictos interétnicos y sociales.
Ante la posibilidad de disputas por la propiedad, el Gobierno estableció una línea que será divisora para el campesinado que habita las tierras de la Sierra. Petro aseguró que la entrega de tierras para este sector agrícola se realizará sobre haciendas incautadas a exjefes paramilitares, ubicadas estrictamente por fuera de la jurisdicción de la ‘Línea Negra’. Esto garantiza que las delimitaciones geográficas asignadas queden bajo el cuidado exclusivo de los resguardos indígenas para la preservación de las fuentes hídricas.
¿Qué es en si la ‘Línea Negra’ en la Sierra Nevada?
Esta ‘Línea’ es conocida en la cosmovisión indígena como Sei Shizha, la Línea Negra es la zona teológica que señaliza en la cosmovisión de los pueblos indigenas los lugares sagrados y de conservación. Su reconocimiento legal inició en 1973, cuando el Ministerio de Gobierno expidió la Resolución 02 para establecer las fronteras territoriales con las diferentes comunidades. Geográficamente, este cordón ecológico y espiritual se compone de 39 puntos radiales estratégicos que nacen en la Plaza Alfonso López de Valledupar, se extienden al norte hasta Riohacha (La Guajira) y bajan hacia el sur por el departamento del Magdalena, cruzando sectores de alto valor ambiental como el Parque Tayrona y Santa Marta.
