El presidente Gustavo Petro lanzó una dura advertencia al sector financiero y solicitó una cumbre urgente para destrabar el uso de las llamadas inversiones forzosas. La movida del Ejecutivo, busca que los bancos destinen un una parte de los depósitos y ahorros de los colombianos a instrumentos diseñados por el Estado. El objetivo central es obtener financiación inmediata para enfrentar los estragos y las inundaciones que está dejando el actual frente frío en varias zonas del país.
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A través de su cuenta de X, el mandatario elevó el tono del debate al cuestionar el compromiso de las entidades financieras frente a la crisis ambiental. “Si los banqueros rechazan la inversión forzosa que ya existe y no quieren pagar impuestos, ¿cómo creen que se va a financiar la emergencia climática?”, sentenció Petro en la red social. Por esto, el jefe de Estado descartó la propuesta del contralor algunos de los dineros guardados para otros desastres.
¿Qué pasará con la plata de los depositantes?
El Gobierno argumenta que la inversión forzosa es un mecanismo legal que opera en Colombia desde la década de 1960 y que su aplicación es necesaria y fundamental ante la coyuntura.
No obstante, la intención de usar los recursos provenientes del ahorro privado mantiene en alerta al sector. Asobancaria indicó que, por ahora, no han recibido una invitación formal para la reunión en la Casa de Nariño.
El gremio ha sido enfático en su rechazo a la iniciativa, advirtiendo de manera reiterada que forzar el desvío de este capital hacia el Ejecutivo pone en juego la estabilidad y seguridad de los ahorros de los colombianos.
La presión sobre el sector financiero integra un plan de choque más amplio estructurado por el Gobierno para contener los estragos de los fenómenos naturales, como por lluvias y desbordamiento de ríos ha dejado bajo el agua extensas zonas agrícolas y golpeó la economía regional. Sin embargo, lo que busca el jefe de Estado es una especie de salvavidas directo para los damnificados.
