En un fallo histórico para la seguridad de los Llanos Orientales, la Fiscalía General de la Nación logró la condena de uno de los hombres más temidos de la región. José Antonio Hernández Pérez, conocido en el mundo del crimen como alias ‘Zamir’, fue sentenciado a 24 años y 10 meses de prisión tras ser identificado como el máximo determinador de una ola de violencia que desangró al departamento de Casanare entre los años 2020 y 2021.
Le puede interesar: Alerta en la frontera: Cae red transnacional que traficaba toneladas de insumos para explosivos desde Ecuador
Como cabecilla de la subestructura Gonzalo Oquendo del ‘Clan del Golfo’, alias ‘Zamir’ operaba bajo una lógica de terror y control territorial. Según el acervo probatorio, el sentenciado ordenó, a través de la cadena de mando, la ejecución de al menos 21 crímenes en municipios clave como Yopal, Maní, Villanueva, Tauramena, Pore y Orocué.
El asesinato de un líder social que conmocionó a Tauramena
Uno de los puntos más dolorosos del expediente es el asesinato del líder social Julio Velásquez Martínez, quien para la fecha de su muerte se desempeñaba como presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Paso Cusiana, en Tauramena.
El 7 de diciembre de 2020, la violencia del Clan del Golfo alcanzó a Velásquez mientras se encontraba en un taller de ornamentación. Sicarios en motocicleta lo atacaron con armas de fuego por una razón que la justicia calificó como heroica y trágica a la vez: el líder se negó rotundamente a trabajar para el grupo ilegal. Este crimen simbolizó el ataque directo de la subestructura contra quienes defendían la legalidad en sus territorios.
Crímenes atroces para silenciar a la comunidad
La crueldad de las órdenes de alias ‘Zamir’ no se detuvo ahí. El 9 de mayo de 2021, en el municipio de Orocué, integrantes de la organización criminal bajo su mando asesinaron a un hombre y, en un acto de barbarie, arrojaron su cuerpo a un río. La investigación determinó que la víctima fue señalada injustamente de suministrar información a las autoridades sobre los movimientos de los grupos armados en la zona.
Un fallo contundente
Ante la contundencia de las pruebas presentadas por la Fiscalía, Hernández Pérez decidió suscribir un preacuerdo, aceptando su responsabilidad en los delitos de:
- Homicidio agravado.
- Concierto para delinquir agravado.
- Fabricación, tráfico y porte de armas de fuego agravado.
Con este fallo, el juez de conocimiento pone fin a uno de los capítulos más oscuros de la reciente historia criminal de Casanare. La condena no solo representa un alivio para las familias de las 21 víctimas, sino que debilita la estructura de mando del Clan del Golfo en el oriente del país.
La Fiscalía reiteró que continúa trabajando en la identificación de otros eslabones de la subestructura Gonzalo Oquendo para garantizar que el control territorial vuelva plenamente a manos del Estado y la ciudadanía.
