La periodista María Elvira Arango reveló nuevos y delicados detalles sobre el caso de Zulma Guzmán Castro, mujer acusada de haber envenenado con talio a varias niñas en Bogotá, y desmintió una de las versiones que circularon inicialmente sobre su captura en el exterior.
Según contó Arango, citando una fuente de alto nivel de Interpol, no es cierto que a mediados de diciembre Zulma Guzmán se haya lanzado a un río en un intento de suicidio, como se informó en un primer momento. “Eso no fue verdad”, aseguró la periodista, quien explicó que lo ocurrido fue muy distinto.
Revelan cómo fue la detención de Zulma Guzmán: huida, falsa versión de suicidio y prueba tecnológica
De acuerdo con esta versión, las autoridades se acercaron a Guzmán cuando ella salía con una maleta y un paquete, presuntamente para dejarlo en un lugar aún no determinado. En ese momento, los agentes le informaron que tenía un requerimiento judicial en Colombia. Al verse acorralada, la mujer intentó huir y fue entonces cuando se lanzó al río, no como un acto suicida, sino para escapar de la Policía. Fueron los mismos uniformados quienes la rescataron y trasladaron a un hospital.
Tras recibir atención médica y ser dada de alta, las autoridades le indicaron que debía presentarse dos días después para ser notificada formalmente sobre un proceso de extradición solicitado por Colombia. Sin embargo, Guzmán no acató la instrucción. En lugar de ello, habría regresado a su lugar de residencia —sin que se tenga claridad exacta desde dónde— y compró tiquetes aéreos con destino a Brasil.
Esta acción activó de inmediato una alerta internacional de Interpol, lo que permitió su detención antes de que lograra evadir a la justicia. Actualmente, según la información revelada, Zulma Guzmán permanece bajo custodia, a la espera de que avance el proceso de extradición, el cual podría tardar, pero frente al cual las autoridades colombianas mantienen la expectativa de que comparezca ante la justicia y responda por los graves hechos que se le imputan.
En medio de la investigación, surgió otro elemento clave. Juan de Bedout, una de las personas vinculadas al caso, acudió voluntariamente a la Fiscalía para rendir declaración. Aunque no fue objeto de indagatoria, entregó a las autoridades un dispositivo GPS que, según explicó, Zulma Guzmán habría intentado instalar en su vehículo.
La periodista relató que Guzmán ingresó al parqueadero del edificio donde reside Bedout en Bogotá e intentó adherir el GPS, un dispositivo que funciona mediante un sistema magnético. Por razones que aún se investigan, no logró fijarlo correctamente. El vigilante del edificio, al observar una actitud sospechosa a través de las cámaras de seguridad, decidió confrontarla. Ante el cuestionamiento, la mujer respondió de manera evasiva y se retiró del lugar, dejando el aparato abandonado.
El GPS, que contiene una tarjeta SIM, fue entregado a las autoridades y ahora es objeto de análisis. Los investigadores buscan extraer datos de ubicación, recorridos y posibles seguimientos, información que podría resultar determinante para esclarecer los hechos, reconstruir movimientos y establecer responsabilidades.
Este nuevo relato arroja más luz sobre un caso que ha causado conmoción nacional, mientras las autoridades avanzan en una investigación que podría revelar detalles aún más graves sobre lo ocurrido.
