El paisaje urbano y rural de Colombia ha experimentado una metamorfosis definitiva. Tras un cierre de 2025 con cifras históricas, el sector de las motocicletas se proyecta hacia un 2026 de consolidación total. Con un registro de 1,1 millones de unidades nuevas en el último año, las proyecciones indican que el parque automotor registrado ante el RUNT superará los 14 millones de motocicletas, consolidando a este vehículo como el eje central de la movilidad nacional.
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El motor de la economía familiar: Inclusión y empleo
Lo que antes se percibía simplemente como una alternativa de transporte rápido, hoy es la base del sustento para millones de colombianos. Actualmente, la motocicleta ha dejado de ser un lujo para convertirse en un vehículo de movilidad social. Según datos recientes, más de una tercera parte de los motociclistas —pertenecientes mayoritariamente a los estratos 1, 2 y 3— utilizan su moto exclusivamente para generar ingresos.
Se estima que 2,6 millones de familias dependen directamente de la economía de la motocicleta en actividades que van desde la mensajería y los domicilios hasta servicios técnicos y comercio local. En un país donde 5,5 millones de hogares cuentan con al menos una moto, este vehículo se ha transformado en la herramienta principal para dinamizar las economías regionales, permitiendo que 1 de cada 3 hogares tenga una solución de transporte propia, frente a la cifra de 1 de cada 5 que se registraba en 2010.
¿Por qué los colombianos prefieren la moto?
La satisfacción del usuario es un factor clave en este crecimiento. Encuestas de percepción como Bogotá Cómo Vamos y Medellín Cómo Vamos revelan que el 88 % de los ciudadanos se siente satisfecho con la motocicleta, posicionándola como el medio de transporte mejor evaluado por encima del transporte público masivo.
Un estudio de la Universidad de los Andes refuerza esta tendencia, señalando que la agilidad y la flexibilidad son los atributos más valorados. Para los habitantes de zonas periféricas o con baja conectividad, la moto no es solo rapidez; es la posibilidad real de llegar a tiempo al empleo, acceder a servicios de salud y adaptar sus rutinas laborales de manera eficiente.
Tecnología y seguridad: El reto hacia el futuro
El crecimiento del mercado no es solo cuantitativo, sino cualitativo. Hoy, el 100 % de las motocicletas ensambladas en Colombia cumplen con estándares internacionales de seguridad, incorporando:
- Sistemas de frenado avanzado (ABS o CBS).
- Llantas certificadas de alta adherencia.
- Sistemas de iluminación permanente.
A pesar de que el parque automotor crece, la Agencia Nacional de Seguridad Vial destaca que la proporcionalidad de incidentes por cada moto en circulación ha disminuido. No obstante, la industria reconoce que el desafío persiste, dado que los motociclistas representan cerca del 60 % de la siniestralidad total.
En respuesta, para 2026 la inversión en programas de formación y prevención se incrementará a 300.000 dólares (un 10 % más que el año anterior). Campañas como #ElDestinoEsVolver y #MovemosColombia seguirán siendo la punta de lanza para fomentar una cultura vial responsable que acompañe la imparable expansión de este sector.
