En una demostración de fuerza sin precedentes en aguas del Caribe, el Comando Sur de los Estados Unidos ejecutó este jueves 15 de enero una operación relámpago para interceptar y tomar el control del buque petrolero ‘Verónica’. La embarcación, señalada por desafiar abiertamente las restricciones impuestas por la administración de Donald Trump, se convierte en la sexta captura de este tipo en las últimas semanas.
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Un despliegue de “minutos” captado en video
A través de un video difundido en la red social X, las autoridades militares estadounidenses mostraron la precisión del operativo. Las imágenes, que ya se han vuelto virales, muestran el momento exacto en que helicópteros de combate se posicionan sobre la cubierta del ‘Verónica’. En cuestión de segundos, un equipo de élite compuesto por más de cinco soldados fuertemente armados desciende por cuerdas rápidas (fast-rope) para asegurar la plataforma.
Mientras las tropas terrestres tomaban los puntos estratégicos de la nave, una segunda aeronave sobrevolaba el perímetro para garantizar la seguridad de la misión. Según el Comando Sur, el operativo fue una ejecución perfecta de la denominada “Operación Lanza del Sur”, diseñada para asfixiar el comercio ilícito de hidrocarburos en la región.
El fin de la “resistencia” del Verónica
El Departamento de Guerra fue tajante al calificar al buque: “‘Verónica’ es el último petrolero que opera desafiando la cuarentena”. Con este mensaje, Washington deja claro que no habrá excepciones para las embarcaciones que ignoren el mandato presidencial de bloqueo a los activos vinculados al régimen venezolano.
“El Departamento de Guerra es inquebrantable en su misión de aplastar la actividad ilícita en el Hemisferio Occidental en asociación con la Guardia Costera de EE. UU., el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Justicia”, reza el comunicado oficial.
“Solo saldrá petróleo legal”: La advertencia a Venezuela
La captura del ‘Verónica’ no es un hecho aislado. Se suma a las recientes detenciones de los buques ‘Marinera’ y ‘Olina’, consolidando un cerco naval que busca controlar cada barril que sale de las costas venezolanas. Las autoridades estadounidenses han sido enfáticas en que la política de “puño de hierro” continuará hasta que se garantice que el flujo de crudo sea coordinado bajo marcos legales aprobados por el Departamento del Tesoro.
“El único petróleo que saldrá de Venezuela será el que esté coordinado adecuadamente y legalmente”, sentenció el Comando Sur, enviando un mensaje directo a las empresas internacionales que aún intentan navegar en zonas grises de la legalidad internacional.
Contexto de una crisis energética y militar
Esta acción militar ocurre bajo las órdenes directas del presidente Donald Trump, quien ha establecido una cuarentena estricta para los buques sancionados. La eficacia de la Operación Lanza del Sur ha puesto en jaque la logística de transporte de crudo en el Caribe, obligando a las multinacionales a replantear sus rutas y contratos en un escenario donde la presencia militar de EE. UU. es ahora una constante en las rutas marítimas hacia Venezuela.
