En un escenario de creciente tensión política y diplomática, la seguridad del presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha sido elevada a un nuevo nivel de rigurosidad. El anuncio fue realizado este 3 de enero desde Cúcuta por el ministro de Defensa, el general (r) Pedro Sánchez, quien confirmó que el esquema de protección del mandatario ha sido incrementado significativamente tras detectarse una serie de intimidaciones directas contra su vida.
Le puede interesar: Bogotá bajo alerta: Galán convoca a cúpula de seguridad por impacto de bombardeos en Venezuela
Según las investigaciones adelantadas por los organismos de inteligencia, estas amenazas estarían directamente relacionadas con la postura del Gobierno Nacional frente a las estructuras del narcotráfico. El ministro Sánchez explicó que la decisión de avanzar en una estrategia integral contra las drogas ilícitas ha generado represalias por parte de grupos criminales, situando al jefe de Estado en una posición de alta vulnerabilidad.
El factor Donald Trump y la “amenaza mediática”
La revelación del ministro se produjo en un momento de fricción internacional, tras ser consultado por las recientes y polémicas declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump. En un tono desafiante, Trump sugirió que el mandatario colombiano debería “cuidar su trasero”, haciendo alusión a la captura de Nicolás Maduro y a los señalamientos que pesan sobre el entorno regional por temas de narcotráfico.
Ante esto, Sánchez fue enfático en diferenciar dos tipos de peligros que acechan al presidente:
- Amenazas físicas: Derivadas de operativos en terreno y la lucha contra capos de la droga.
- Amenazas mediáticas: El ministro advirtió que ciertos discursos, cargados de “mentiras e incitación al odio”, pueden ser tomados de forma personal por individuos radicalizados, convirtiéndose en un riesgo real para la integridad de la estructura democrática.
410.000 efectivos para proteger la democracia
El despliegue de seguridad no es menor. El alto funcionario recordó que, ya en julio de 2024, fue el propio gobierno de los Estados Unidos el que alertó sobre planes para asesinar al mandatario, información que permitió ajustar los protocolos a tiempo. Ahora, ante el nuevo panorama, se ha ordenado una vigilancia extrema por parte de las Fuerzas Militares y la Policía.
“Se ha incrementado toda la seguridad alrededor de él”, reconoció Sánchez, subrayando que los 410.000 hombres y mujeres que integran la fuerza pública están comprometidos con la defensa de la soberanía y de la figura presidencial elegida popularmente.
Un país en “cifras rojas” frente a Washington
El refuerzo del esquema de seguridad ocurre en un contexto de evaluación crítica por parte de la Casa Blanca. A pesar de que el ministro Sánchez defendió los logros operativos en materia de seguridad durante su intervención en Norte de Santander, la realidad estadística muestra un panorama complejo. Colombia se mantiene bajo la sombra de la descertificación y con cifras que el gobierno estadounidense califica como “en rojo” respecto a la lucha contra los cultivos ilícitos.
Esta brecha entre los resultados internos y la percepción de Washington parece ser el caldo de cultivo para una retórica internacional que, según el Gobierno, termina afectando la estabilidad y la seguridad del presidente Petro en suelo colombiano.
