El pasado jueves 1 de enero, el municipio de Barbosa, Santander, vivió una jornada de tauromaquia impulsada por su alcalde que terminó en riñas y enfrentamientos verbales por el desacuerdo de algunos sectores con esta actividad de maltrato animal. El mandatario local, Marco Alirio Cortés, había defendido el evento ante las críticas y la prohibición del Congreso, y ese día se enfrentó verbalmente con el representante a la Cámara Cristian Avendaño, quien se manifestó en contra.
Una jornada caótica
Ante la realización de la corrida, un grupo de manifestantes en contra del maltrato animal hizo presencia en el lugar arremetiendo contra los organizadores, incluido el mismo alcalde. Con gritos como “asesinos”, “están viendo en vivo como matan a un animal inocente” y “están locos”, los animalistas, entre los que estaba el congresista Cristian Avendaño, documentaron y protestaron en los momentos de inicio del evento.
En los videos difundidos en redes sociales se puede ver la confrontación entre personas a favor y en contra de la corrida y las acciones hostiles de quienes apoyan el evento. En una de las grabaciones, se aprecia a Cortés riéndose, en aparente estado de alicoramiento, y atacando verbalmente al representante Avendaño.
Empujones, insultos y objetos lanzados
El representante afirmó que la actividad iba en contra de la ley pues, pese a que el Congreso dio plazo hasta el 2027 para abandonar la práctica, este período de transición solo aplica, según dice, para los municipios que seguían haciendo corridas de forma ininterrumpida. Avendaño recalcó que ese no es el caso de Barbosa, que ya había dejado de realizarlas hace años.
El congresista, quien el 22 de diciembre presentó una queja a la Procuraduría por el evento, señaló también que en la jornada del 1 de enero fue atacado junto a su equipo y los seguidores del alcalde lo empujaron, le lanzaron objetos y le insultaron.
Investigación de la Procuraduría
El 2 de enero de 2026, la Procuraduría anunció que abrirá una acción disciplinaria en funcionarios por determinar para establecer si se cumplieron la totalidad de los requisitos para la realización del evento y señaló que ya le habían hecho una advertencia al alcalde al respecto.
Además, la Procuraduría Provincial de Vélez indaga si la administración municipal cumplía “con la póliza todo riesgo de responsabilidad civil contractual y extracontractual que cubriera todo tipo de riesgo generado”, y si el municipio tiene una tradición “continuada e ininterrumpida” de tauromaquia.
