El escenario político entre Colombia y Estados Unidos se tensó aún más luego de que el presidente Gustavo Petro, su familia y el ministro Armando Benedetti fueran incluidos en la conocida Lista Clinton, una medida de sanción económica aplicada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.
La decisión, impulsada por la administración de Donald Trump, implica el bloqueo de bienes, cuentas y transacciones internacionales vinculadas a los sancionados dentro del sistema financiero estadounidense. De acuerdo con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, “desde que Petro llegó al poder, la producción de cocaína en Colombia se ha disparado a su nivel más alto en décadas, inundando Estados Unidos y envenenando a los estadounidenses”.
Reacciones en Washington
El congresista republicano Carlos Giménez, representante de Florida y uno de los críticos más persistentes del gobierno colombiano, reaccionó de forma directa a través de la red X.
“Le advertimos a Gustavo Petro sobre lo que vendría si no abandonaría su patético accionar. Ahora que coseche lo que ha sembrado. Sanciones para él y su familia. Y otros cuantos más que pronto se anunciarán. Saludos desde el Congreso de Estados Unidos”, dijo el legislador.
La declaración sugiere que podrían venir nuevos anuncios de sanciones dirigidos a otros funcionarios o personas cercanas al entorno presidencial, lo que mantiene en expectativa a la opinión pública y al sistema diplomático colombiano.
Los fundamentos de las sanciones
El Departamento del Tesoro argumentó que el mandatario colombiano habría “otorgado beneficios a organizaciones narcoterroristas” bajo el marco de su política de paz total, lo que, según esa institución, generó un aumento récord en el cultivo de coca y la producción de cocaína. También se señaló el supuesto acercamiento de Petro con el “Cartel de los Soles” y con el “régimen narcoterrorista de Nicolás Maduro”.
Estas afirmaciones se producen en medio de una compleja relación bilateral, marcada por la reducción de la cooperación antidrogas y el distanciamiento diplomático entre ambas administraciones.
Respuesta del presidente Petro
El jefe de Estado colombiano respondió de inmediato con un mensaje cargado de firmeza en su cuenta oficial de X:
“Luchar contra el narcotráfico durante décadas y con eficacia me trae esta medida del gobierno de la sociedad que tanto ayudamos para detener sus consumos de cocaína. Toda una paradoja, pero ni un paso atrás y jamás de rodillas”, escribió.
La reacción refleja el rechazo frontal del mandatario a las acusaciones y busca reafirmar su posición política frente a Washington.
Un nuevo punto crítico en las relaciones bilaterales
La inclusión del presidente colombiano y de su círculo cercano en la Lista Clinton constituye uno de los mayores choques diplomáticos entre Bogotá y Washington en los últimos años. El expresidente Donald Trump fue más allá al calificar a Petro como un “líder del narcotráfico” y anunciar la suspensión de la ayuda económica a Colombia, profundizando el deterioro del vínculo estratégico entre ambos países.
