La marcha conmemorativa del 2 de octubre en la Ciudad de México volvió a estar marcada por la violencia. Durante los enfrentamientos registrados en el Zócalo capitalino, un grupo de encapuchados atacó con bombas molotov, cohetones y objetos contundentes a elementos de seguridad, y en medio de la confrontación varios reporteros y fotoperiodistas fueron agredidos y despojados de su equipo de trabajo.
Lea también: Venezuela denuncia incursión aérea de Estados Unidos cerca de sus costas y anuncia reclamo ante la ONU
Entre los comunicadores afectados se encuentran Nicolás Corte (Publimetro), Ramkar Cruz (Foro TV), David Deolarte (La Prensa), Ivonne Rodríguez y Romina Solís (El Sol de México), Juan Abundis (ObturadorMX), David Patricio (La Razón) y Víctor Gálvez (La Jornada). Todos denunciaron golpes, empujones y el robo de cámaras, celulares y material periodístico, lo que dificulta su labor informativa y pone en riesgo la libertad de prensa.
Encapuchados con bombas molotov y armas improvisadas
De acuerdo con testigos, los agresores portaban martillos, tubos, palos y bombas molotov. Con estas armas improvisadas atacaron tanto a policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) como a los reporteros que documentaban la movilización. El saldo preliminar reporta 14 policías lesionados, un manifestante herido y varios periodistas con contusiones.
Además, el llamado bloque negro realizó destrozos en mobiliario urbano y saqueos en negocios del Centro Histórico. Incluso se registró un intento de robo en una joyería cercana al recorrido de la marcha.
Reacciones y exigencias de protección a la prensa
Organizaciones periodísticas y de derechos humanos han condenado los ataques, exigiendo al Gobierno de la Ciudad de México medidas efectivas para garantizar la seguridad de los trabajadores de los medios en este tipo de eventos. Señalan que los hechos no solo afectan a los periodistas como individuos, sino también a la ciudadanía, que depende de la información verificada y documentada de primera mano.
Las autoridades capitalinas confirmaron que se mantiene un operativo especial en el Centro Histórico para contener a los grupos violentos y resguardar tanto a ciudadanos como a reporteros. Sin embargo, los colectivos de prensa insisten en que es necesario establecer protocolos específicos de protección durante la cobertura de manifestaciones públicas.
El 2 de octubre, una conmemoración que sigue siendo violenta
Cada año, la marcha del 2 de octubre reúne a estudiantes, colectivos y al Comité 68, quienes buscan mantener viva la memoria de la masacre de Tlatelolco de 1968. No obstante, la irrupción de grupos violentos como el bloque negro ha empañado la conmemoración, desviando la atención del mensaje histórico hacia los actos de vandalismo y los enfrentamientos.
La agresión a periodistas en el Zócalo de la CDMX reaviva el debate sobre la vulnerabilidad de la prensa en México, considerado uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. Con estas denuncias, el llamado a proteger la libertad de expresión vuelve a colocarse en el centro de la agenda pública.
