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“El gobierno tenía una deuda histórica con elevar la Cumbia como Patrimonio de la Nación”: Katiusha Barros

PUBLIMETRO COLOMBIA entrevistó a la hija de uno de los precursores de la Cumbia caribeña, José Barros, tras la declaración de Patrimonio Cultural de la Nación

Cortesía: Federación Colombiana de Departamentos

El pasado 16 de octubre, durante la celebración del 38º Festival Nacional José Barros Palomino, en El Banco, Magdalena, la ministra de Cultura, Patricia Ariza, anunció que la Cumbia tradicional del Caribe colombiano será ahora patrimonio de La Nación.

Subida en una tarima, Ariza indicó que el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural dio concepto favorable a la inscripción de este género musical. Lo que causó gritos de júbilo y alegría entre los asistentes que se encontraban abordo de un barco suspendido en el río.

“Ya era patrimonio antes de que el Ministerio la hubiera declarado. Porque ustedes la han cuidado, han construido los instrumentos, los han tocado, la han bailado, nos la han enseñado. Por eso hoy la reconocemos”, dijo la ministra.

Y es que se cree que la palabra Cumbia viene del vocablo africano cumbé, que significa celebración, festejo o jolgorio. Asimismo, la RAE, la define en su diccionario como “Baile de Negros”.

Esto, ya que históricamente, la Cumbia nació como resultado del encuentro y mestizaje entre indígenas, africanos y europeos, en la época de la colonia española  (siglo XVII).

Su sonido emerge de instrumentos como la flauta de millo, la gaita, las maracas, el maracón, el guache y los tambores, que son esenciales para marcar el ritmo.

Mientras esto es interpretado, una pareja danza alrededor de la orquesta, exaltando la dinámica tradicional en la que el hombre corteja a la mujer. Ella baila con pasos cortos, mientras las caderas dominan el movimiento. Él, por el contrario, hace una coreografía más libre con su cuerpo.

“Nos llena de orgullo poder cumplir un objetivo que nos pidieron los banqueños. Pero no nos vamos a quedar ahí. Le pedimos a la ministra que ahora trabajemos para que la Cumbia, como nos los hemos propuesto, sea declarada ahora como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Ese es el camino y hacia allá tenemos que llegar”, aseguró el gobernador Carlos Caicedo.

El Banco, tierra natal del ‘Emperador de la Cumbia’

Este municipio ubicado al sur del departamento del Magdalena, que acoge a más de 55.000 habitantes, no solo es reconocida como la ‘Ciudad Imperio de la Cumbia’. También vio nacer en 1915 al maestro, José Benito Barros Palomino, el ‘Emperador de la Cumbia’.

Barros, es considerado uno de los más destacados artistas de la música popular colombiana durante el siglo XX. Compuso más de 700 canciones a lo largo de su vida, con ritmos de cumbia, porro, currulao, vallenato y más.

Dentro de las canciones que más se destacan de su repertorio están: ‘La Piragua’, ‘El pescador’, ‘Momposina, ‘Arbolito de Navidad’, entre otros.

“No sé qué diablos sea la cumbia. Yo siento la cumbia, vivo a través de ella. Me da fuerzas cuando estoy vencido y a veces hace que se me olvide que tengo hambre o sed”, dijo el artista para un documental antes de su fallecimiento en 2007.

Dada la importancia de su legado musical y 15 años después, sin que el maestro presenciara la declaración a la cumbia como Patrimonio Cultural de la Nación, PUBLIMETRO COLOMBIA, habló con su hija, Katiusha Barros, actual directora de Bienestar Social de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia- Sayco- y vicepresidenta de FestiCumbia.

¿Cómo fue para ti y como crees que tu padre habría recibido la noticia?

Estamos felices. Ha sido la reivindicación de esa deuda histórica que tenía el gobierno nacional con el tema de elevar la Cumbia como Patrimonio de la Nación. Porque definitivamente no siempre lo popular es lo que identifica una región.

Mi papá hubiera disfrutado de este trabajo que se hizo en conjunto con la Gobernación del Magdalena y con la Fundación Festival de la Cumbia José Barros Palomino. Lo hubiera disfrutado viendo lo que se está haciendo, lo que se logró y lo que se espera lograr con esta declaratoria.

¿Crees que se demoró esta declaratoria?

No. Yo pienso que las cosas tienen que llegar cuando tienen que llegar. Se ha venido haciendo un trabajo, en lo que a nosotros nos compete como Fundación, como Festival de la Cumbia, que no es más sino preservar el legado cultural de nuestra región.

Se podría decir era que no se había iniciado el proceso. Este gobierno del doctor Carlos Caicedo se puso a la tarea de poder lograrlo y es la primera piedra, por así decirlo, que se pone para elevar y seguir en el proceso para que la cumbia sea declarada patrimonio de la humanidad.

¿En qué crees que cambia qué se haya declarado Patrimonio de la Nación?

La gente siempre remite la declaración a un tema económico, pero yo creo que más que todo es la reivindicación de la Cumbia como ritmo ancestral representativo de Colombia. Es dignificarla. Eso es un logro grandísimo para las personas que vivimos y sentimos la cultura y el arte en la piel, en el corazón.

¿Qué te han dicho los habitantes de El Banco sobre esta declaración?

Cuando la ministra, Patricia Ariza, dio la declaratoria en el muelle, ese muelle se quería caer. Ahí se confluyen más de 5.000 personas y la gente estaba feliz porque El Banco le está apostando a ser un municipio turístico y está apostándole a ser protagonista de la ruta de la Cumbia.

¿Cuál es la canción que más te gusta de tu padre y qué significa para ti?

Me llena de mucha nostalgia, me parece muy bonita por todo lo que uno de niña vio en El Banco. Mi casa queda a media cuadra del río y uno salía a sentarse a mirar el trabajo día a día de los pescadores.

Recuerdo la alegría que les daba cuando tú les decías ‘véndeme 1.000 pesos de pescado’. Y metían la atarraya, la sacaban y era el pescado que tú ibas a llevar a tu casa para comértelo frito.

Eso era como tan cotidiano, tan nuestro, tan natural, que ahora que tú no lo ves. Lo sientes como un privilegio grandísimo. Entonces la canción que me gusta de mi papá es ‘El Pescador’.

Para la llegada de la declaratoria, la Gobernación del Magdalena, la Fundación José Barrios Palomino y el Ministerio de Cultura, desarrollaron el Proyecto Especial de Salvaguarda, el cual recogió miles de voces de gestores culturales durante más de un año en Córdoba, Sucre, Atlántico, Magdalena y César.

Este plan propone seis líneas de trabajo para salvaguardar la tradición a las siguientes generaciones. Y Katiusha, espera que tras el reciente anuncio, así se desarrollen. “Nosotros esperamos que se cumpla todos los puntos del PES (por parte de la Gobernación y de MinCultura)”.

  1. Fortalecer las capacidades de los procesos sociales y comunitarios que mantienen la cumbia vigente el tiempo.
  2. El fomento a la investigación, documentación y producción de conocimiento
  3. La trasmisión del conocimiento, formación y educación.
  4. El fortalecimiento de los espacios y las estrategias de encuentro, comunicación, divulgación y recreación.
  5. El fomento a la creación, circulación y difusión de las producciones sociales, sonoras y creaciones artísticas
  6. La articulación y gestión institucional para la implementación del PES.
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