La hipertensión arterial ocurre cuando la presión que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias se mantiene elevada de forma persistente.
Es uno de los principales factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares.
PANORAMA GENERAL
1. Se habla de hipertensión cuando la presión de la sangre en nuestros vasos sanguíneos es demasiado alta (de 140/90 mmHg o más). Es un problema frecuente que puede ser grave si no se trata.
2. Para establecer el diagnóstico de hipertensión se han de tomar mediciones en dos días distintos: en ambas lecturas, la tensión sistólica ha de ser superior o igual a 140 mmHg y la diastólica, superior o igual a 90 mmHg.
3. De la tensión arterial se dan dos valores. El primero es la tensión sistólica y corresponde al momento en que el corazón se contrae o late. El segundo, la tensión diastólica, representa la presión ejercida sobre los vasos cuando el corazón se relaja entre un latido y otro.
4. El riesgo de hipertensión puede aumentar en estos casos: edad avanzada, causas genéticas, sobrepeso u obesidad, falta de actividad física, régimen alimentario con demasiada sal y consumo excesivo de alcohol.
5. Hay cambios de hábitos –como tomar alimentos más saludables, dejar de fumar y practicar más actividad física– que pueden ayudar a reducir la tensión. En cualquier caso, puede que algunas personas necesiten medicamentos.
6. Las personas con hipertensión pueden no tener síntomas. La única forma de detectarla es medir la tensión arterial.

SÍNTOMAS
1. La mayoría de personas con hipertensión no tienen síntomas. No obstante, la tensión muy alta puede causar dolor de cabeza, visión borrosa, dolor en el pecho y otros síntomas.
2. La mejor manera de saber si se tiene la tensión alta es medirla. Si no se trata, la hipertensión puede causar otras enfermedades como insuficiencia renal, cardiopatías y accidentes cerebrovasculares.
3. Las personas que tienen la tensión arterial muy alta (de 180/120 o más) pueden presentar estos síntomas: dolor intenso de cabeza, dolor en el pecho, mareos, dificultad para respirar, náuseas, vómitos, visión borrosa o cambios en la visión, ansiedad, confusión, pitidos en los oídos, hemorragia nasal y cambios en el ritmo cardiaco.
FACTORES DE RIESGO
1. Entre los factores de riesgo modificables figuran las dietas con un consumo excesivo de sal, las dietas ricas en grasas saturadas y grasas trans, y las dietas con una ingesta insuficiente de frutas y hortalizas, además de la inactividad física, el consumo de tabaco y alcohol, y el sobrepeso o la obesidad.
2. Además, hay factores ambientales que aumentan el riesgo de sufrir hipertensión y las enfermedades asociadas a ella, en especial la contaminación atmosférica.
3. Hay factores de riesgo no modificables, como los antecedentes familiares de hipertensión, edad superior a los 65 años y la concurrencia de otras enfermedades, como diabetes o nefropatías.

LAS CLAVES
• La presión arterial mide la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias al ser bombeada por el corazón.
• Se expresa en milímetros de mercurio (mmHg) a través de dos números:presión sistólica (número superior) y presión diastólica (número inferior).
• La presión sistólica mide la fuerza cuando el corazón late y bombea sangre.
• La presión diastólica mide la fuerza cuando el corazón descansa entre latidos.
DATOS Y CIFRAS
• La OMS estima que hay al menos 1.400 millones de adultos de 30 a 79 años con hipertensión en el mundo; es decir, el 33 % de la población en esta franja etaria.
• Dos tercios de los adultos de 30 a 79 años con hipertensión viven en países de ingreso bajo y mediano.
• Se estima que 600 millones de adultos con hipertensión –el 44 %– desconocen que padecen esta afección.
• Alrededor de 630 millones de adultos con hipertensión –44 %– están diagnosticados y reciben tratamiento.
• Se estima que 320 millones de adultos con hipertensión –23 %– tienen controlada la afección.

ENTREVISTA
Para responder algunas dudas, platicamos con el doctor Enrique Díaz Díaz, cardiólogo mexicano del Centro Médico Nacional Siglo XXI y miembro del Grupo de Expertos en Hipertensión Arterial (GREHTA).
1. Por qué es tan importante hablar de los riesgos de la hipertensión?
La hipertension arterial es un riesgo para desarrolar enfermedades cardiacas, cerebrales, renales y metabólicas, entre otras. Es una condición clinica cronica que no tiene cura. Si no se controla de forma adecuada tiene un pronostico muy adverso, tanto como un tumor maligno. La OMS considera que a partir de 140 /90 ya se tiene hipertensión.
El hecho de que tengamos control o no de la hipertension marcará la diferencia entre tener esta condición bajo control y el riesgo de tener complicaciones graves, como infarto agudo, enfermedad cerebrovascular, enfermedad renal crónica, enfermedad arterial, etc.
2 . ¿Qué tan seria es esta enfermedad en el mundo?
A nivel mundial, se estima que hay al menos 1.400 millones de personas adltas que padecen hipertensión. Es un porcentaje muy elevado de la población mundial. En México, por ejemplo, alrededor del 30% de la población mayor de 20 años tiene hipertension arterial. Son cifras alarmantes.
Peor aún, en el caso de México, se estime que el 40% de las personas con hipertensión desconoce su condición, lo cual es muy grave. Si no se sabe que una persona tiene una enfermedad, no puede tratarse.
3. ¿Estaos hablando de una enfermedad tratable o curable?
La hipertensión no tiene cura, aunque es posible tratar de mantenerla en cifras de presion arterial adecuadas, por abajo de 130/80. Ese es el objetivo de la presion arterial en los pacientes.
Afortunadamente, hay buenas alternativas de tratamiento. Sin embargo, muchos pacientes que estan siendo tratados no están controlados porque no siguen el tratamiento al pie de la letra.
4. ¿Hay factores hereditarios que causen la hipertensión o es el resultado de nuestro estilo de vida?
Hay factores que predisponen a la enfermedad. No es genetica como tal, de herencia, pero hay una predisposión. Por ejemplo, si ambos padres son hipertensosn, eso conlleva más riesgo para desarrollar hipertensión. Entonces hay facortee que hacen que en los pacientes con predisposición se presente la enfermedad.
No obstante, aunque el paciente tenga esa carga genetica, si el paciente mantiene un estilo de vida saludable --es decir, haciendo ejercicio, con una alimentacion y un peso adecuados, y durmiendo las horas necesarias-- es muy probable que no desarrol e la enfermedad o que la desarrole muy tarde en su vida.
5. ¿Podría la inteligencia artificial ayudar a monitorear o incluso a tratar esta enfermeddad?
Sí, y en un encuentro reciente del Grupo de Expertos en Hipertensión Arterial (GREHTA) se abordó este tema en el marco del Encuentro Iberoamericano de Hipertensión Arterial.
En efecto, la IA puede ofrecer un apoyo importante que no podemos menospreciar, sobre todo para la detección de los pacients que no estan diagnosticados. Así mismo, puede contribuir a hacer una medicina de precision.
Es decir, cada paciente puede necesitar un taratmiento personalizado, y apoyándonos en la IA podemos identificar las características propias de cada paciente y los medicamentos más adecuads para esa persona.
