La medicina estética continúa ganando popularidad en Colombia, pero los especialistas advierten que la seguridad de un procedimiento no depende únicamente de los resultados visibles. Aspectos como la formación del profesional, las condiciones del centro médico y la trazabilidad de los productos utilizados son determinantes para proteger la salud de los pacientes.
Expertos en dermatología y medicina estética hacen un llamado a las personas interesadas en estos tratamientos para que tomen decisiones informadas y verifiquen cada detalle antes de someterse a cualquier procedimiento.
Cómo verificar que el profesional está capacitado
Uno de los primeros pasos antes de realizarse un procedimiento estético es confirmar que quien lo realizará sea realmente un médico habilitado para ejercer.
Según el doctor Héctor Peñaranda, médico dermatólogo y GAIN Trainer de Galderma para Latinoamérica, en Colombia cualquier ciudadano puede consultar la información del profesional en el Registro Único Nacional de Talento Humano en Salud (RETHUS).
“El primer paso es confirmar que realmente se trate de un médico. En Colombia, los profesionales de la salud deben estar registrados en el RETHUS. Allí cualquier persona puede consultar si quien lo atiende es médico y qué tipo de especialidad tiene”, explica el especialista.
La importancia de realizar los procedimientos en lugares habilitados
Los expertos también enfatizan que los tratamientos estéticos médicos deben llevarse a cabo en consultorios o instituciones que cuenten con habilitación para la prestación de servicios de salud.
Además, existen señales que ayudan a identificar una práctica médica responsable, como la realización de una valoración previa, la revisión de antecedentes médicos, alergias y condiciones de salud, la elaboración de una historia clínica y la entrega de un consentimiento informado antes del procedimiento.
“Todo procedimiento médico estético debe realizarse en espacios habilitados para atención en salud, bajo protocolos adecuados y con condiciones que garanticen seguridad y seguimiento clínico”, señala Peñaranda.
Trazabilidad de los productos: un aspecto clave para la seguridad
Antes de aceptar cualquier tratamiento, el paciente debe conocer qué producto será utilizado y verificar que cuente con toda la información necesaria para garantizar su trazabilidad.
Entre los datos que deben estar disponibles se encuentran:
- Registro sanitario.
- Fecha de vencimiento.
- Número de lote.
- Etiquetas y empaques originales.
- Tarjetas de autenticidad, cuando aplique.
En el caso de productos inyectables, el número de lote adquiere especial relevancia, ya que permite identificar exactamente qué producto fue aplicado, cuándo se utilizó y bajo qué condiciones.
“El paciente debe saber qué producto le van a aplicar, para qué sirve, cómo actúa y cuáles son sus posibles riesgos. También debe poder conocer la información de trazabilidad del producto, como el número de lote y la fecha de vencimiento”, explica el dermatólogo.
Qué preguntas hacer antes de un procedimiento estético
Los especialistas recomiendan que los pacientes aprovechen la consulta previa para resolver todas sus inquietudes y conocer a fondo el tratamiento.
Algunas preguntas importantes incluyen:
- ¿Cuál es el objetivo del procedimiento?
- ¿Qué producto se utilizará?
- ¿Cuántas sesiones se requieren?
- ¿Cuáles son los posibles efectos adversos?
- ¿Qué seguimiento médico se realizará?
- ¿Cómo se manejaría una eventual complicación?
- ¿Qué capacitación tiene el profesional para atender eventos adversos?
“La consulta previa es el momento para resolver dudas y construir expectativas realistas sobre los resultados del tratamiento”, afirma Peñaranda.
Señales de alerta que no deben ignorarse
Los expertos advierten que existen algunos factores que deben generar precaución antes de someterse a un procedimiento estético.
Entre ellos se encuentran:
- Falta de historia clínica.
- Ausencia de consentimiento informado.
- Imposibilidad de verificar la formación del profesional.
- Falta de información sobre el producto utilizado.
- Promociones o descuentos que priorizan el aspecto comercial sobre los criterios médicos.
La recomendación es priorizar siempre la seguridad y la calidad de la atención por encima de cualquier oferta económica.
La seguridad del paciente va más allá del procedimiento
La seguridad en medicina estética también depende de una cadena de suministro confiable y de la adquisición de productos por canales autorizados.
Desde Galderma destacan la importancia de trabajar con productos originales y trazables, además de promover el reporte de cualquier sospecha relacionada con productos falsificados, alterados o de procedencia desconocida.
La compañía recuerda que en Colombia los productos de estética inyectable de Galderma deben adquirirse directamente a través de los canales oficiales del laboratorio para garantizar su autenticidad y trazabilidad.
La recomendación final: preguntar, verificar y exigir información
Los especialistas coinciden en que una medicina estética segura se construye a partir de decisiones informadas, profesionales capacitados, productos trazables y espacios médicos adecuados.
“La medicina estética debe partir siempre de decisiones informadas, productos trazables y profesionales capacitados. La seguridad del paciente no depende de una tendencia o de un resultado inmediato, sino de un proceso médico responsable en cada etapa del tratamiento”, concluye el doctor Héctor Peñaranda.
Antes de realizarse cualquier tratamiento estético, los expertos recomiendan una regla básica: preguntar, verificar y exigir información clara para proteger la salud y garantizar una experiencia segura.
