La alerta por el síndrome de Cushing vuelve a tomar relevancia en Colombia en el marco de su día mundial, luego de que expertos advirtieran sobre las graves consecuencias que puede generar esta enfermedad cuando no se diagnostica a tiempo. Aunque se trata de una condición poco frecuente —con una incidencia estimada de entre dos y cuatro casos por cada millón de habitantes al año—, su impacto en la salud puede ser profundo y multisistémico.
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De acuerdo con la Asociación Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo, el síndrome de Cushing se caracteriza por la producción excesiva y sostenida de cortisol, una hormona esencial para el organismo, pero que en niveles elevados puede desencadenar múltiples complicaciones. Entre ellas se destacan el aumento del riesgo de diabetes, hipertensión, osteoporosis y enfermedades cardiovasculares.
Expertos advierten sobre el síndrome de Cushing: diagnóstico tardío puede desencadenar graves complicaciones de salud
“El síndrome de Cushing no es solo una enfermedad hormonal. El exceso crónico de cortisol puede afectar múltiples órganos del cuerpo, desde el metabolismo y el corazón hasta los huesos y la salud mental”, explicó el doctor Andrés Felipe García, quien advirtió que el diagnóstico tardío incrementa la probabilidad de desarrollar patologías crónicas.
Uno de los principales desafíos de esta enfermedad es su difícil detección. Sus síntomas pueden confundirse con afecciones comunes, lo que retrasa el diagnóstico. Además, en cerca del 80% de los casos, está relacionada con la hormona ACTH, producida en la hipófisis, generalmente por tumores benignos que estimulan la liberación excesiva de cortisol.
El impacto del síndrome de Cushing va más allá del sistema endocrino. Según especialistas, el exceso de cortisol puede alterar el metabolismo, favoreciendo la acumulación de grasa en zonas como el abdomen, la cara y la espalda, además de generar alteraciones en los niveles de azúcar y colesterol. “Cuando permanece elevado, el cortisol puede favorecer la aparición de hipertensión, diabetes y enfermedad cardiovascular”, agregó García.
A esto se suman efectos en la salud ósea y mental. La enfermedad aumenta el riesgo de fracturas por fragilidad, ansiedad, depresión e infecciones frecuentes, afectando significativamente la calidad de vida de los pacientes.
El diagnóstico requiere pruebas especializadas, como la medición del cortisol en orina de 24 horas o en saliva nocturna. Una vez identificada la causa, el tratamiento suele centrarse en corregir el origen del exceso hormonal, generalmente mediante cirugía.
“El objetivo del tratamiento es normalizar los niveles de cortisol para reducir riesgos y mejorar la calidad de vida”, puntualizó el especialista, destacando que una intervención oportuna puede revertir muchas de las complicaciones.
Finalmente, los expertos hicieron un llamado a fortalecer el diagnóstico temprano y acudir a atención especializada. Este mensaje cobra especial relevancia en escenarios académicos como ENDIMET 2026, que reunirá a miles de profesionales de la salud en Cartagena para discutir avances y retos en enfermedades endocrinas.
La advertencia es clara: aunque poco común, el síndrome de Cushing puede convertirse en una enfermedad silenciosa pero devastadora si no se detecta a tiempo.
