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Características del Síndrome de manos-pies-boca

La infección viral afecta más a los niños en temporadas

El Síndrome de manos-pies-boca trata sobre una enfermedad e infección viral que puede llegar a ser leve y en otros casos muy contagioso, muy frecuente en menores de edad, en especial en niños y niñas menores de cinco años.

Gerardo Laube, infectólogo, pediatra, jefe de guardia del Hospital Muñiz y profesor titular de Infectología de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) en Argentina señaló que: “es un síndrome muy pediátrico, producido por el virus coxsackie. Produce lesiones tipo aftas en la boca y otras -similares a las de varicela- en las palmas de las manos y de los pies. Con los años, también se demostró que los adultos jóvenes pueden presentar esta enfermedad”.

El especialista argentino enfatizó que su frecuencia se genera mayormente en épocas de otoño-invierno. “Es un cuadro benigno y contagia como cualquier virus. No suele ser preocupante, aunque sí es motivo de consulta médica. Tiene una distribución topográfica, cutánea y de la mucosa oral bien característica. No hay tratamiento ni vacuna porque, en general, no dura más de siete días”.

Síntomas principales

Información de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), alega que este síndrome se caracteriza por la presencia de llagas, erupción cutánea en las manos y pies de las personas afectadas.

Los principales síntomas según expertos en la materia son:

  • · Fiebre y síntomas similares a los de la influenza (gripe) normalmente entre tres a seis días después de contagiarse el virus. Incluyen fiebre, falta de apetito, dolor de garganta, malestar general, entre otros.
  • · Llagas en la boca entre uno o dos días después de que haya comenzado la fiebre se puede tener llagas dolorosas en la boca (herpangina).
  • · Sarpullido en las palmas de las manos, las plantas de los pies, en las rodillas, los codos, las nalgas o el área de los genitales.

El líquido en las ampollas y las costras resultantes que se forman cuando las ampollas se curan podría contener el virus que causa la enfermedad. Por tal motivo, los CDC recomiendan mantener las ampollas o las costras limpias y evitar tocarlas.

Especialistas norteamericanos aseguran que se debe acudir al médico si los afectados sufren más de tres días de fiebre, se presenta rasgos de deshidratación y el sistema inmunitario está debilitado. También es recomendable ir la urgencia médica si se trata de un niño con menos de seis meses de vida o si el o la afectada no presenta mejoría luego de diez días de contagio.

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