En el agitado mundo de las redes sociales colombianas, la delgada línea entre el humor político y el ataque personal se borra con frecuencia. Esta vez, la protagonista de una nueva controversia fue la periodista Vicky Dávila, quien se convirtió en tendencia tras la viralización de un meme que sugería, en un tono satírico y de mal gusto, un supuesto embarazo cuyo padre sería, nada más y nada menos, que el presidente Gustavo Petro.
Le puede gustar: Expresentadora de ‘Día a día’ se estrena en famoso programa fuera de Caracol, ¿de quién se trata?
Lo que para muchos pudo ser una imagen para ignorar, para la directora de Semana fue la oportunidad perfecta para lanzar un contraataque político directo. Lejos de mostrarse herida o guardar silencio, Dávila decidió “repostear” la imagen y utilizarla como combustible para su discurso de oposición, dejando claro que las burlas no la frenarán en su carrera cada vez más evidente hacia la arena electoral.
A través de sus canales oficiales, la comunicadora no se guardó nada. Al referirse a la pieza gráfica, fue tajante:
“Este meme que me lo hacen para ofenderme, es horrible, pero yo lo uso para decirles que ni un voto por Iván Cepeda”.
Con esta frase, Dávila desvió la atención del ataque personal hacia una figura clave del Pacto Histórico: el senador Iván Cepeda. Para la periodista, el meme no es más que una distracción frente a lo que ella considera una amenaza inminente para el futuro del país si el ala más radical de la izquierda se consolida en el poder.
La respuesta de Dávila escaló rápidamente a una advertencia apocalíptica sobre lo que, según ella, sucedería si figuras como Cepeda logran sus objetivos políticos. En su mensaje, aseguró que el congresista “llega a arrasar” y que su gestión terminaría por “acabar con Colombia”.
La periodista fue más allá al dibujar un panorama oscuro bajo un eventual dominio de estos sectores: “Se apoderarán de todo. Habrá más beneficios para los bandidos y persecución contra la oposición y claro, se robarán todo”, sentenció, utilizando un lenguaje que resuena con fuerza en los sectores antipetristas.
Finalmente, la comunicadora hizo un llamado directo a las urnas, fijando su mirada en el 31 de mayo, fecha que ha marcado como el día clave para “derrotarlos”. Con este movimiento, Vicky Dávila demuestra que ha aprendido a surfear las olas del odio en redes sociales, transformando los insultos en herramientas de campaña.
