La magia de La primera vez no solo recae en la sabiduría de sus figuras consagradas; el corazón de la historia late con la fuerza de su elenco joven. Por lo qye también nos sumergimos en la perspectiva de ‘la tribu’. Sergio Palau, Sara Pinzón, Brandon Figueredo y Mateo García nos cuentan cómo ha sido ese ‘duelo’ entre lo que soñaron y lo que el destino les tenía preparado."
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Esta temporada parece enfrentar a la tribu con una vida adulta más real, ¿sienten que hay una especie de duelo por lo que soñaron ser y lo que terminaron siendo individualmente sus personajes?
Brandon Figueredo: Totalmente. Hay una frustración y un proceso bien complejo para Castro, pero también es un proceso de amor y aprendizaje. Espero que esa frustración no le tape la visión de las cosas buenas que tiene a su alrededor.
Mateo García: Arbeláez tiene un duelo y una aceptación respecto a su vida. Es algo que nos pasa a muchos constantemente y es un aspecto muy humano de resaltar.
Sara Pinzón: Luisa no se arrepiente, está feliz donde está, pero sabe que hay mucho más allá del colegio y los estudios. Ella ya preparó su camino para lo que viene.
Sergio Palau: Para Salcedo todo cambia desde que Eva entró a ese baño en la primera temporada. Esta entrega es su evolución definitiva como ser humano, la vida, sus amigos, y del amor.
Son cuatros años también de evolución este grupo ¿qué creen que se mantiene intacto la tribu y qué podría cambiar esta temporada?
“La tribu enseña mucho que los grupos de amigos pasan por muchas cosas, no siempre todo es bonito, pasan por muchos dramas, complicaciones, pero al final siempre están ahí, él uno para el otro. Somos un grupo que pase lo que pase siempre están ahí apoyándose mutuamente y creo que eso es una gran enseñanza, ¿no? Sobre lo que realmente es la amistad”, indicó Sergio Palau.
Arbeláez se ha consolidado como uno de los personajes más sensatos y queridos. Brandon, ¿cómo se construye un hombre que no teme mostrar vulnerabilidad en una época tan conservadora, especialmente en su relación con Luisa?
“Es un reto, porque crecemos bajo una crianza que dicta que los hombres no lloran y deben cargar todo en silencio. Fue un proceso complejo; aunque como artista soy sensible, yo también vengo de una formación donde no podía dejarme afectar “por ser hombre”. Construí al personaje con la idea de demostrarme a mí mismo que la sensibilidad no es “masculinidad frágil”. Llorar o sentir no nos hace menos hombres, nos hace humanos. Es un aspecto vital que Arbeláez representa para mostrar una masculinidad más consciente”, contestó el actor.
Y para los demás, ¿qué representan sus personajes en este mapa de masculinidades?
Sergio Palau: (Risas) ¡Representamos todo lo que está mal! Todo lo que no hay que hacer como hombres.
Mateo García: Fuera de broma, representamos distintos perfiles. Castro y Salcedo son el reflejo del hombre latinoamericano que creció sin padre y le enseñaron que no puede ser frágil porque debe ser “el hombre de la casa”. Por otro lado, Pabón es un perfil interesantísimo en Colombia: un hombre homosexual que rompe esquemas, incluso en contextos como la milicia. Son cuestionamientos necesarios sobre lo que era la masculinidad antes y lo que debe cambiar hoy.
Con el tiempo, Luisa ha evolucionado hasta convertirse en una mujer integral. ¿Cuál siente que es su rol dentro de la tribu y cómo logra ser tan poderosa como Eva?
“Yo siento que el rol de Luisa, más allá de cualquier circunstancia, siempre fue ser “la mamá del grupo”. Es quien los cuida, los aconseja y, sobre todo, la más aterrizada. Incluso con Eva, que a veces llegaba con ideas loquísimas de mucha profundidad intelectual, Luisa era quien le decía: “Sí, entiendo su punto, pero la vida real no funciona así”.
Independientemente de su propia historia, ella ejerce esa posición de guía: está pendiente de que Castro no se equivoque o de que todos estén bien. Además, tiene una relación muy balanceada con su pareja; no hay jerarquías, ambos están al mismo nivel. Luisa es ese equilibrio necesario que mantiene a la tribu unida”, expresó Sara.
Con el cierre de este ciclo, La Primera Vez se despide no solo como una serie de época, sino como un espejo en el que varias generaciones de colombianos lograron verse reflejadas. Entre risas, reflexiones sobre la literatura y la nostalgia de un rodaje que duró cuatro años, el elenco nos invita a no perdernos el desenlace de esta historia. La cita es este miércoles 18 de marzo en Netflix, donde finalmente sabremos si la rebeldía y el amor de la ‘tribu’ logran vencer el paso del tiempo.
