A menos de dos meses de las elecciones presidenciales en Colombia, que se realizarán el 31 de mayo de 2026, crece la atención de los sectores económicos sobre quién reemplazará a Gustavo Petro en la Casa de Nariño a partir del 7 de agosto y cuáles serían los efectos de ese cambio en el rumbo financiero del país.
En este contexto, la firma británica Oxford Economics presentó un análisis en el que estima que el Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia podría crecer hasta un 3,5% en 2026, superando las proyecciones promedio del mercado, que rondan el 2,8%. Según el informe, el dinamismo del consumo privado jugaría un papel clave en esa recuperación económica.
De acuerdo con la proyección, el incremento del 23% en el salario mínimo decretado durante el actual Gobierno sería uno de los factores que impulsaría el gasto de los hogares, con un posible aumento del consumo cercano al 4,8% para ese año, lo que contribuiría a reactivar la demanda interna.
En cuanto a la política monetaria, la firma anticipa que la tasa de intervención podría subir hasta 125 puntos básicos y ubicarse alrededor del 10,5% en 2026. Sin embargo, otras expectativas del mercado contemplan que incluso podría alcanzar niveles cercanos al 12%, dependiendo del comportamiento de la inflación y la economía global.
¿Qué dice el informe sobre el ganador de las elecciones?
El informe también advierte que el panorama económico estará fuertemente condicionado por el resultado de las elecciones presidenciales. Entre los factores que, según el análisis citado por medios económicos, han generado presiones estructurales se encuentra la restricción a nuevos proyectos de exploración de petróleo y gas, sectores que actualmente representan una parte significativa de las exportaciones del país.
Asimismo, la firma señaló que, si el próximo Gobierno mantiene una línea similar a la actual, podrían continuar las limitaciones en el sector de hidrocarburos, lo que tendría efectos en las reservas, los ingresos fiscales y la inversión.
Bajo ese escenario, el análisis advierte que el peso colombiano podría depreciarse y que los rendimientos de los bonos del Gobierno a diez años se ubicarían alrededor del 12,5%, reflejando mayores niveles de incertidumbre económica tras la jornada electoral.
