Manuela Gómez, recordada por su paso en Protagonistas de Nuestra Tele junto a figuras como Sara Uribe y Cristina Hurtado, vuelve a estar en el centro de la conversación pública gracias a su participación en La Casa de los Famosos 3. La modelo y empresaria, que en 2024 se viralizó tras anunciar su embarazo, hoy enfrenta uno de los retos más emocionales dentro del reality, la distancia con su hija Samantha.
Desde su ingreso al programa, los televidentes han seguido de cerca cada una de sus confesiones. En una reciente conversación con Sara Uribe dentro de la casa, Manuela abrió su corazón y expresó una preocupación que la ha acompañado desde que decidió aceptar el reto: le angustia que su hija, por ser tan pequeña, pueda olvidarse de ella mientras permanece aislada.
El momento fue especialmente sensible. Entre lágrimas, la creadora de contenido admitió que la separación le pesa más de lo que imaginó. Sara, por su parte, intentó tranquilizarla asegurándole que el vínculo entre madre e hija es irrompible y que Samantha no dejará de reconocerla ni de sentir su presencia.
La vida de Manuela ha estado marcada por la exposición mediática desde sus inicios en la televisión. Sin embargo, en los últimos años su narrativa pública ha girado en torno a la maternidad. En 2024, cuando anunció su embarazo, generó miles de reacciones en redes sociales, donde comparte con frecuencia aspectos de su vida personal.
El padre de la niña es Juan Pablo, creador de contenido enfocado en la comedia y también cantante, conocido por interpretar canciones de Darío Gómez en diferentes escenarios. Actualmente, él comparte en sus redes momentos cotidianos junto a su hija.
En el pasado, Manuela habló sobre la relación que mantiene con el papá de Samantha, asegurando que, más allá de cualquier diferencia, ambos priorizan el bienestar de la menor. “Ese amor va más allá de cualquier cosa porque es el papá del hijo de uno. Entonces uno como mamá también tiene que proteger ese papá porque todo lo que le pase a él afecta a Samantha y todo lo que le afecta a ella me va a afectar a mí”, explicó en su momento.
También dejó claro que han aprendido a construir una relación basada en el respeto y la estabilidad emocional, entendiendo que el vínculo como padres será permanente. “Esa relación es para toda la vida y entre más sana sea, mucho mejor el ambiente en el que va a crecer Samantha”, afirmó.
Ahora, dentro de La Casa de los Famosos 3, Manuela enfrenta el desafío de equilibrar su crecimiento profesional con el rol que más la define: ser mamá. Mientras el reality avanza y las emociones se intensifican, su historia conecta con muchos padres que han tenido que separarse temporalmente de sus hijos por trabajo, estudios u otras circunstancias.
Por ahora, la modelo continúa en competencia, mostrando una faceta más vulnerable y humana que ha generado empatía entre la audiencia. Su mayor motivación, según ha dicho, es su hija. Y aunque la distancia le duele, confía en que el amor que las une es más fuerte que cualquier ausencia temporal.
