El próximo 30 de noviembre, el Orquideorama del Jardín Botánico de Medellín se convertirá en un epicentro sonoro con la llegada de Solèy World, una experiencia que fusiona música, arte y naturaleza en una sola vibración. Con un formato inmersivo y un cartel estelar, el evento promete ser uno de los encuentros electrónicos más memorables del año en Colombia.
Un viaje sonoro liderado por Francis Mercier
Francis Mercier, DJ y productor haitiano reconocido como una de las mentes más influyentes del afro house, será el guía espiritual de esta celebración musical. Su propuesta captura influencias africanas, caribeñas y mediterráneas, integradas en un sonido global que lo ha llevado a escenarios como Tomorrowland, Coachella, Brooklyn Mirage y hasta los Pilares de Giza.
Solèy —palabra que significa “sol” en creole haitiano"— refleja la esencia luminosa del proyecto: calidez, unión y energía compartida. Su sello busca conectar culturas a través de ritmos ancestrales y estéticas modernas.
Line up internacional para vibrar entre los árboles
Solèy Medellín reúne a un cartel cuidadosamente curado, donde convergen talentos globales y locales:
- Moblack
- Franky Wah
- Wakyn
- Arymé B2B Avo
- Sinego
- 2nomads
- Spijker
- Aura B2B Marisoul
Cada artista aportará una paleta distinta de sonidos que van desde el afro house y world music hasta ritmos electrónicos contemporáneos, haciendo de la noche una experiencia impredecible y transformadora.
Orquideorama: naturaleza y música en estado puro
El icónico Orquideorama servirá como un templo sensorial para este ritual musical. Su estructura orgánica —rodeada de árboles, luces y texturas naturales— será el escenario perfecto para una puesta en escena cargada de simbolismo, movimiento y conexión colectiva.
Bajo este entorno, Solèy Medellín se proyecta como una ceremonia sonora donde la arquitectura, la naturaleza y el arte se entrelazan para activar los sentidos.
Solèy: una experiencia global que llega a Medellín
Tras deslumbrar en ciudades como Ibiza, París, Nueva York y Marrakech, Solèy llega a Medellín como parte de su gira mundial 2025, consolidándose como una de las experiencias electrónicas más destacadas por su visión estética, su cuidada selección artística y la energía que congrega.
Este evento guarda la promesa de trascender los límites de un simple concierto, convirtiéndose en un ritual comunitario donde las culturas se fusionan y la música funciona como lenguaje universal.