El próximo 5 de diciembre, Bogotá vivirá una verdadera catarsis musical con la llegada de LOSERVILLE, un festival alternativo que promete transformar el Estadio El Campín en un epicentro de emociones crudas, pogos salvajes y nostalgia generacional.
LOSERVILLE: un grito colectivo de liberación
LOSERVILLE no es solo un concierto. Es un movimiento cultural donde la tristeza, el caos y el desamor se convierten en un espectáculo sin filtros. En su cartel se reúnen artistas que encarnan la irreverencia y la autenticidad de una generación que no teme sentirse diferente.
Artistas confirmados:
- Limp Bizkit: Leyendas del nu metal con himnos como “Break Stuff” y “Rollin’”, regresan a Bogotá con más de 40 millones de discos vendidos en todo el mundo.
- YUNGBLUD: El fenómeno británico que fusiona punk, pop y actitud visceral.
- 311: Banda pionera en mezclar rock alternativo, reggae y funk, con éxitos como “Amber” y “Down”.
- Ecca Vandal: Potencia australiana que une punk, rap y electrónica en una propuesta explosiva.
- Slay Squad: Desde California, una mezcla brutal de hip hop y metal.
- Riff Raff: El rapero excéntrico que convierte cada presentación en una experiencia inolvidable.
LOSERVILLE aterriza en Colombia con una producción de gran formato, visuales inmersivos y una puesta en escena diseñada para sacudir cuerpo y alma. Más que un festival, es un ritual para quienes crecieron entre guitarras distorsionadas y emociones sin domesticar.
Limp Bizkit: el regreso de una leyenda a Bogotá
Considerados íconos del nu metal, Limp Bizkit se consolidó como una de las bandas más influyentes del cambio de milenio. Con discos como “Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water” y “Significant Other”, la banda liderada por Fred Durst regresa para conectar con una generación que aún vibra con su energía cruda y desafiante.
LOSERVILLE: donde los que no encajaban, por fin encajan
Más que un line-up, LOSERVILLE es un manifiesto sonoro donde el ruido no se disculpa, la frustración se convierte en arte, y la vulnerabilidad se aplaude. Este diciembre, Bogotá será testigo de un grito colectivo de quienes alguna vez se sintieron fuera de lugar… y que ahora encuentran su espacio.

