La final del fútbol colombiano entre Junior y Atlético Nacional comenzó con la tensión normal de un partido de este calibre, pero también con una jugada que no tardó mucho en levantar la polémica dentro y fuera de la cancha, especialmente por la fuerza de la entrada y por lo que pudo significar para el desarrollo del compromiso.
Sobre el minuto 16 del primer tiempo, Daniel Rivera protagonizó una acción bastante discutida contra Alfredo Morelos, delantero de Atlético Nacional, en una disputa en la que el jugador de Junior fue abajo, terminó impactando al atacante verdolaga y, según las imágenes de la transmisión, alcanzó a enterrarle los taches en la zona de la pantorrilla.
La jugada generó molestia inmediata en el entorno de Nacional, teniendo en cuenta que el contacto fue fuerte y que, por la forma en la que se dio la acción, para muchos pudo haber sido revisada como una posible tarjeta roja. Sin embargo, el árbitro decidió no expulsar a Rivera, quien continuó en el terreno de juego, en una determinación que rápidamente empezó a ser comentada por los hinchas en redes sociales.
Y es que en este tipo de partidos, donde cualquier detalle puede cambiar por completo el trámite de una final, una entrada de esa naturaleza no pasa desapercibida. Más aún cuando el contacto se produce con los taches y sobre una zona sensible de la pierna de Morelos, quien quedó en el centro de una de las primeras grandes polémicas del compromiso.
¿Era roja para Daniel Rivera?
De acuerdo con la regla 12 de las Reglas de Juego, una acción puede ser considerada juego brusco grave cuando un futbolista utiliza fuerza excesiva o pone en riesgo la integridad de un rival durante una disputa por el balón. En ese tipo de casos, el castigo puede ser la tarjeta roja directa, especialmente si el árbitro interpreta que la entrada compromete la seguridad del adversario.
Bajo ese contexto, la acción de Rivera sobre Morelos dejó bastante tela para cortar, pues la imagen muestra un contacto fuerte y con los taches sobre la pierna del delantero de Nacional. Eso sí, la decisión final siempre queda en manos del equipo arbitral, que es el encargado de valorar la intensidad, el punto de contacto, la intención y la consecuencia de cada jugada.
Lo cierto es que Rivera se salvó de una expulsión que pudo dejar a Junior con un hombre menos desde muy temprano en el partido. Contra todo pronóstico para los reclamos de Nacional, la final siguió con los once jugadores del cuadro barranquillero en cancha y con una polémica arbitral que seguramente seguirá generando conversación.
Preocupante para algunos, discutible para otros, pero completamente determinante dentro del contexto de una final. La imagen de la entrada sobre Morelos quedó como una de esas jugadas que los hinchas revisan una y otra vez, sobre todo cuando se trata de un partido en el que no solo está en juego un resultado, sino también un título del fútbol colombiano.
