La noche de Copa Libertadores en el estadio Atanasio Girardot terminó convertida en un completo caos. El compromiso entre Independiente Medellín y Flamengo tuvo que ser detenido luego de los graves disturbios protagonizados por hinchas del conjunto antioqueño, quienes encendieron fuego, lanzaron bengalas y pólvora en señal de protesta por la crisis deportiva del club.
Ante la falta de garantías de seguridad, el árbitro decidió enviar a ambos equipos a los camerinos mientras las autoridades intentaban controlar la situación.
Previo al juego, varios hinchas habían manifestado sus intenciones de realizar estos actos, buscando sanciones contra su propio equipo y que afectaran al máximo accionista del club, Raúl Giraldo.
Vea acá: No será en El Campín: confirmado el estadio para Inter de Bogotá vs Atlético Nacional
Tras más de media hora, el juego no se reinició y se espera por las medidas que tome el árbitro y Conmebol.
Se esperan severas sanciones de parte de la Conmebol contra Independiente Medellín.
