El periodismo deportivo sudamericano está de luto tras confirmarse la muerte del histórico relator argentino Marcelo Araujo, una de las voces más reconocidas de las transmisiones de fútbol en televisión durante las últimas décadas. El comunicador falleció el 16 de marzo de 2026 a los 78 años, noticia que fue confirmada por colegas cercanos y que generó múltiples reacciones en el mundo del deporte y los medios de comunicación.
Araujo, cuyo nombre real era Lázaro Jaime Zilberman, se convirtió en una de las figuras más influyentes del relato futbolístico en Argentina. Durante años fue la voz principal de importantes transmisiones televisivas y programas dedicados al fútbol, marcando una época para millones de espectadores que siguieron el deporte a través de la televisión. Su estilo particular, directo y emotivo, lo transformó en uno de los relatores más reconocidos del continente.
La noticia de su fallecimiento se conoció durante la madrugada y fue confirmada por el periodista Fernando Pacini, quien compartió cabina con Araujo en varias transmisiones. El relator se encontraba internado en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde había sido ingresado por complicaciones de salud que se habían agravado en los últimos años. Su estado venía siendo delicado desde tiempo atrás, tras diversos problemas médicos que afectaron su calidad de vida.
Marcelo Araujo inició su carrera en los medios en la década de 1970, cuando comenzó a trabajar como locutor y periodista deportivo. Con el paso de los años fue consolidando su trayectoria hasta convertirse en uno de los principales relatores del fútbol argentino en televisión. Su voz se hizo especialmente popular en el histórico programa Fútbol de Primera, ciclo que se emitió durante más de dos décadas y que marcó una etapa clave en la cobertura televisiva del campeonato argentino.
Durante ese periodo formó una dupla recordada con el reconocido comentarista Enrique Macaya Márquez, con quien protagonizó numerosas transmisiones que quedaron en la memoria de los aficionados. Juntos narraron partidos del campeonato argentino y diferentes torneos internacionales, consolidando un estilo que combinaba análisis, emoción y frases que con el tiempo se volvieron parte del lenguaje popular del fútbol televisado.
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Entre sus relatos más recordados figura la narración del gol del chileno Marcelo Salas que le dio a River Plate el título del torneo Apertura de 1996, momento que quedó inmortalizado con su frase “Salas y River campeón”. Ese tipo de narraciones contribuyó a consolidar su figura como una de las voces emblemáticas del fútbol en Sudamérica.
Tras su etapa en Fútbol de Primera, Araujo continuó ligado a las transmisiones deportivas y volvió a ganar protagonismo en la televisión argentina durante el ciclo Fútbol para Todos, donde relató partidos del campeonato local y de la selección argentina. Su presencia en ese proyecto volvió a posicionarlo como una de las voces centrales del fútbol televisado en el país.
Con su fallecimiento se cierra una etapa importante del relato futbolístico en Argentina. Marcelo Araujo dejó una carrera de más de cuatro décadas en los medios y un estilo que influyó en generaciones de periodistas deportivos. Su voz, asociada a momentos históricos del fútbol sudamericano, permanecerá como parte de la memoria colectiva de los aficionados que siguieron el deporte a través de la televisión.
