Una de las cosas más representativas para cada jugador y dentro del deporte son las celebraciones, que a veces se hacen mucho más importantes y memorables que los propios hechos deportivos. En el fútbol, específicamente, día a día se ven nuevos festejos que parecen más creativos que los anteriores, dándole la vuelta al mundo y haciendo que otros más repliquen celebraciones que son vinculadas a jugadores en especial.
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Cole Palmer, Lionel Messi, Jesse Lingard o Mohamed Salah son solo algunos futbolistas que han infundado nuevas formas de celebrar y que han hecho de ello una marca registrada. Eso sí, una de las que más se replica en el mundo es la de Cristiano Ronaldo. Su tradicional corrida, salto, giro en el aire y caída con los brazos abiertos y el grito de “Siu”, se han convertido en uno de los sellos que más perdurará en la historia del deporte rey.
Eso sí, para todos no es fácil hacerla, pues en el fútbol de Brasil, un delantero intentó hacer esta mítica celebración, acabando bastante mal librado. Y es que después de cobrar un penal a favor, el portero logró atajarla, pero en el rebote el atacante capitalizó el gol que les daba el empate. En ese momento, el jugador se dirigió a la esquina para hacer esta celebración que, en la caída, casi termina rompiéndole la rodilla, pero que seguro comprometió algún ligamento, sentenciando una lesión de larga duración.
Portero cometió el penal más insólito del año: Cogió el balón, hizo una pirueta y le clavó los taches al rival
Una jugada inusual ocurrida en el fútbol africano se convirtió en uno de los episodios más comentados en redes sociales y medios deportivos internacionales. El hecho tuvo lugar durante un partido de la Ethiopian Premier League, cuando el arquero Harriston Hessou, del club Bahir Dar Kenema, terminó concediendo un penalti después de realizar una acrobacia con el balón en las manos dentro de su propia área.
La acción se produjo en un compromiso frente al Saint George SC, uno de los equipos históricos del fútbol etíope. En medio de una jugada ofensiva del rival, Hessou salió de su portería para interceptar un balón aéreo dentro del área. El guardameta logró asegurar la pelota con ambas manos, lo que en principio parecía cerrar el peligro inmediato para su equipo.
Sin embargo, inmediatamente después de controlar el balón, el arquero realizó una maniobra poco habitual: ejecutó una voltereta o salto acrobático mientras descendía al suelo. Durante esa pirueta, sus piernas impactaron contra el delantero rival que se encontraba cerca de la jugada. El contacto se produjo con los tacos del guardameta en la zona del pecho del atacante, lo que generó la intervención inmediata del árbitro.
Tras observar la acción, el juez central decidió sancionar penalti a favor de Saint George. Aunque el arquero tenía el balón bajo control, el árbitro interpretó que el movimiento posterior constituyó una acción imprudente que provocó un golpe directo sobre el adversario dentro del área, lo que de acuerdo con las reglas del juego se considera infracción.
La decisión se basó en el reglamento del fútbol establecido por la International Football Association Board, entidad responsable de las normas del deporte. Según estas reglas, incluso cuando un portero tiene posesión del balón dentro del área, cualquier acción que implique una entrada peligrosa, un golpe o contacto imprudente contra un rival puede ser sancionada como falta.
