El veterano mediocampista inglés Jesse Lingard aterrizó en São Paulo el pasado domingo 1º de marzo para concretar su llegada al Corinthians, una de las instituciones más tradicionales del fútbol brasileño. Lingard, de 33 años, arribó al país sudamericano con el objetivo de pasar los exámenes médicos y firmar un contrato que lo vincularía con el club paulista hasta finales de 2026, con posibilidad de extensión dependiendo de condiciones pactadas entre las partes.
El acuerdo entre el jugador y el Corinthians se concretó de forma preliminar con la firma de un precontrato, tras intensas negociaciones en las que el club respondió al interés en sumar a un futbolista con recorrido en ligas europeas y experiencia internacional. Con el respaldo del técnico Dorival Júnior y la aprobación de la dirección deportiva, Lingard decidió aceptar la oferta del equipo brasileño, incluso ante propuestas de otros mercados, como la MLS y Europa, que también habían mostrado interés en sus servicios.
Lingard desembarcó en el Aeroporto Internacional de Guarulhos poco después de la madrugada y fue recibido por directivos del Timão, entre ellos el gerente de fútbol Renan Bloise, con quien avanzará en los pasos finales para la firma del contrato definitivo. Durante su breve contacto con la prensa local, el jugador expresó entusiasmo por el nuevo desafío, aunque evitó detallar públicamente los motivos que lo llevaron a elegir el fútbol brasileño. Su breve mensaje incluyó un tradicional grito de aliento para la afición: “Vai, Corinthians!”.
La vinculación de Lingard al Corinthians representa una incorporación significativa para el plantel, no solo por su trayectoria en el viejo continente, sino por la versatilidad que ofrece como mediocampista ofensivo. Formado en las categorías inferiores del Manchester United, Lingard disputó más de 230 partidos con el club inglés y obtuvo títulos como la FA Cup, la Copa de la Liga y la Europa League. Además, fue parte de la selección de Inglaterra, con la que alcanzó las semifinales de la Copa del Mundo de 2018.
Antes de su llegada a Brasil, Lingard había militado en el FC Seoul de Corea del Sur, donde completó dos temporadas con participación destacada: sumó 19 goles y 11 asistencias en 67 encuentros, contribuyendo tanto en liga como en competiciones continentales. Esa etapa en Asia fue clave para recuperar ritmo competitivo y atraer la atención de clubes interesados en su fichaje.
Su desembarco en el fútbol brasileño lo sitúa en un escenario único, donde afrontará el reto de adaptarse a un estilo de juego diferente al europeo y asiático. En el Corinthians, Lingard se enfrentará a la exigencia de cumplir con las expectativas de una afición exigente y de un cuerpo técnico que busca consolidar al equipo en la Libertadores, el Brasileirao y la Copa do Brasil durante la presente temporada.
Más allá de su condición de refuerzo, la llegada de Lingard también representa un movimiento estratégico dentro del mercado sudamericano, donde clubes de Brasil y Argentina han incrementado sus inversiones en fichajes de jugadores con trayectoria internacional para reforzar la competitividad y la visibilidad de sus proyectos deportivos.
Mientras el jugador se prepara para la firma oficial del contrato y su posterior presentación ante la afición, el Corinthians continúa ajustando su plantilla con miras a los múltiples desafíos que afrontará en 2026. El anuncio formal del fichaje se espera tras la finalización de los exámenes médicos y la aprobación del departamento sanitario del club, pasos previos a su debut con la camiseta alvinegra.
