La ciclista colombiana Martha Bayona, una de las principales referentes del ciclismo de pista en el país, atraviesa uno de los momentos más complejos de su carrera deportiva. La Unión Ciclista Internacional (UCI) le impuso una sanción de 18 meses de inelegibilidad, lo que le impide participar en competencias oficiales hasta octubre de 2026. La decisión se dio por una infracción administrativa relacionada con el sistema de control antidopaje.
De acuerdo con la UCI, Bayona incurrió en tres fallos de paradero dentro de un periodo de 12 meses, una falta contemplada en el Código Mundial Antidopaje. Este sistema exige que los deportistas de alto rendimiento reporten con exactitud dónde estarán disponibles para controles sorpresa fuera de competencia. No se trata de un caso de dopaje positivo, sino de incumplimientos en la localización obligatoria del atleta.
La sanción comenzó a regir desde el 23 de abril de 2025 y se extenderá hasta el 22 de octubre de 2026, periodo en el cual la velocista no podrá tomar parte en pruebas avaladas por la UCI ni en eventos internacionales. Esto representa un golpe significativo para la carrera de una deportista que venía siendo protagonista constante en campeonatos del mundo, copas del mundo y juegos continentales.
Bayona, nacida en Bucaramanga, ha sido una de las figuras más importantes del ciclismo colombiano en pruebas de velocidad y keirin. Su palmarés incluye varias medallas en campeonatos panamericanos y podios en Copas del Mundo, además de haber sido subcampeona mundial de keirin en más de una ocasión. También logró diploma olímpico en los Juegos de París 2024, consolidándose como una de las mejores sprinters del continente.
Tras conocerse la sanción, la deportista se pronunció públicamente y afirmó que nunca ha consumido sustancias prohibidas ni ha intentado evadir controles. Según explicó, los fallos de paradero se produjeron en un periodo personal complicado, marcado por situaciones emocionales y familiares que afectaron su organización cotidiana. Bayona reconoció los errores administrativos, pero reiteró su compromiso con el deporte limpio.
La Federación Colombiana de Ciclismo y el Comité Olímpico Colombiano expresaron su respeto por el proceso adelantado por la UCI, al tiempo que manifestaron respaldo institucional a la ciclista en lo humano y profesional. Desde el entorno deportivo se ha señalado que este tipo de sanciones, aunque no estén relacionadas con dopaje directo, son consideradas graves dentro del sistema internacional.
Bayona tiene la posibilidad de apelar la decisión ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), instancia que podría revisar el caso si se presentan argumentos nuevos o circunstancias atenuantes. Hasta el momento, la sanción se mantiene en firme y la ciclista deberá cumplir el periodo completo de inhabilitación si no hay cambios jurídicos.
El caso de Martha Bayona vuelve a poner sobre la mesa la exigencia administrativa que implica el alto rendimiento. Más allá del talento deportivo, los atletas deben cumplir con protocolos estrictos que hacen parte del sistema de control internacional. Para la velocista santandereana, el reto ahora será mantenerse activa en lo físico y mental durante el tiempo de suspensión, con la mira puesta en regresar a la competencia una vez finalice su periodo de inelegibilidad.
