La etapa de Nelson “El Rolo” Flórez al frente del Cúcuta Deportivo llegó a su fin antes de lo esperado. En medio de un arranque irregular en la Liga BetPlay I-2026, la dirigencia del club rojinegro tomó la decisión de prescindir de los servicios del entrenador bogotano, quien había sido una de las grandes figuras del proceso de ascenso del equipo a la primera división.
El anuncio se hizo oficial a través de un comunicado publicado en los canales institucionales del club, donde se informó que Flórez y su cuerpo técnico no continuarán al mando del plantel profesional. La medida se produce luego de una serie de resultados que dejaron al Cúcuta en la parte baja de la tabla en las primeras fechas del campeonato, sin lograr consolidar una identidad de juego clara ni sumar victorias que le dieran tranquilidad al proyecto.
En lo estrictamente deportivo, el balance del inicio de torneo fue el principal detonante. El equipo no consiguió ganar en sus primeros compromisos y mostró dificultades tanto en defensa como en generación ofensiva. A pesar de haber reforzado la nómina para afrontar el regreso a la A, el rendimiento estuvo lejos de lo esperado por la directiva y la afición, que rápidamente empezó a manifestar su inconformidad en las tribunas y en redes sociales.
La salida de Flórez, sin embargo, no deja de ser llamativa si se tiene en cuenta su papel protagónico en el proceso anterior. El técnico fue uno de los artífices del ascenso en 2025, liderando un grupo que logró devolverle al Cúcuta el lugar en la élite del fútbol colombiano tras varias temporadas en la segunda categoría. Ese logro había fortalecido su respaldo y le había dado crédito para iniciar el nuevo reto en primera división.
No obstante, el fútbol profesional es un entorno marcado por la urgencia de los resultados. Con un calendario exigente y la presión permanente por evitar el descenso, la directiva optó por cortar el proceso de manera temprana, buscando un golpe de timón que permita enderezar el rumbo del equipo antes de que la situación se complique en la tabla.
Más allá de los números, también se ha hablado en el entorno del club de posibles tensiones internas y diferencias de criterio en torno a la conformación del plantel y el manejo de algunos jugadores. Aunque oficialmente no se han detallado estos aspectos, hacen parte del contexto que rodea la salida del entrenador.
Ahora, el Cúcuta Deportivo entra en una nueva etapa de transición. Mientras se define quién será el próximo director técnico, un entrenador interino asumirá el manejo del equipo para los siguientes partidos. La prioridad será recuperar confianza, sumar puntos y estabilizar el rendimiento en un torneo que no da margen para largos periodos de adaptación.
Para Nelson Flórez, la desvinculación representa el cierre abrupto de un ciclo que había comenzado con ilusión y éxito deportivo. Para el club, en cambio, es una apuesta por el cambio en busca de respuestas inmediatas. El tiempo dirá si la decisión logra el efecto esperado o si el Cúcuta deberá afrontar más ajustes en un semestre que apenas comienza, pero que ya se presenta cargado de tensión y desafíos.
