Cuando la mayoría de equipos del fútbol profesional colombiano apenas arrancan su pretemporada rumbo a la Liga BetPlay I 2026, uno de los clubes tradicionales del país enfrenta una de las crisis más profundas de su historia reciente. Se trata del Deportivo Pereira, que no solo lidia con la preparación deportiva, sino con serios problemas administrativos, financieros y legales que ponen en duda incluso su participación en el torneo venidero.
La institución risaraldense arrastra una crisis que se intensificó durante la temporada 2025 debido al incumplimiento en el pago de salarios, prestaciones sociales y obligaciones laborales, lo que motivó la intervención de autoridades como el Ministerio del Trabajo, que ordenó la suspensión de labores preventivas por falta de pago a jugadores y empleados.
A este panorama se sumó una medida más grave: el Ministerio del Deporte emitió la Resolución 001053 el 2 de diciembre de 2025, en la que resolvió la suspensión temporal del reconocimiento deportivo del club por 60 días debido a incumplimientos en obligaciones laborales e impositivas.
Los problemas de Pereira no terminan ahí. La Superintendencia de Sociedades abrió procesos de control y posible liquidación por el alarmante deterioro patrimonial de la institución, a raíz de su incapacidad para cumplir con pagos y obligaciones, lo que podría llevar al club incluso a desaparecer si no se demuestra viabilidad financiera.
La Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro) ha sido enfática en solicitar la intervención de entidades como la Superintendencia de Sociedades para evaluar si procede la disolución del Deportivo Pereira por incumplimiento de la “hipótesis de negocio en marcha”, un argumento legal que indicaría que la institución no puede operar de manera sostenible en el tiempo.
En medio de este escenario crítico, el club ha informado a sus seguidores que continúa con su gestión administrativa y deportiva mientras se espera avanzar en un proceso de venta institucional que ofrezca soluciones de fondo. Ante la falta de claridad sobre los nuevos dueños, un grupo empresarial identificado como Group Empresarios Full CCI Dubái Colombia S.A.S. fue anunciado como futuro propietario, aunque la presentación formal se ha postergado por la ausencia de su representante legal en el país.
A pesar de los múltiples frentes judiciales y financieros que amenazan con afectar su participación activa en la Liga, Pereira inició su pretemporada con un plantel reducido y un nuevo cuerpo técnico, liderado por Arturo Reyes, quien fue presentado con el compromiso de construir una propuesta competitiva en medio de la incertidumbre.
Los retos para el Deportivo Pereira son múltiples: saldar deudas para levantar las sanciones que lo afectan, demostrar viabilidad ante las autoridades, cerrar su venta y conformar un equipo capaz de competir en una de las ligas más exigentes de Sudamérica. Para la hinchada matecaña, lo que parecía un nuevo ciclo lleno de esperanza podría convertirse en un punto de inflexión que definirá el futuro del club en el fútbol colombiano.
