Un hecho lamentable e increíble sucedió en la liga de Bélgica, donde uno de sus gigantes dormidos, el Standard de Lieja, se jugaba la posibilidad de salir de zona de descenso en un mano a mano emocionante contra el Royal Antwerp, clubes que están ubicados en las casillas 12 y 13, por lo que los hinchas coparon las tribunas alentando a su club para intentar dar más ánimo para poder quedarse con las tres unidades.
Eso sí, parece que hubo un infiltrado, pues mientras se jugaba la recta final del juego que ganaba el Standard por 1 a 0, se cobró una falta para la visita muy cerca a la banda, donde se acercó el juez central del compromiso siguiendo el protocolo en este tipo de acciones. Allí recibió un fuerte golpe en la espalda por un vaso lanzado desde la tribuna local, a lo cual, sin contemplación alguna, el juez acabó el partido de inmediato.
Los jugadores se mostraron atónitos y sin entender lo que estaba sucediendo, en especial los del conjunto local, quienes no podían hacer más que agarrarse la cara y pensar en lo que esto podría costar, pues en el momento muchos pensaron que se le darían los tres puntos a los visitantes y que la situación se complicaría aún más.
A pesar de esto, la Federación de Fútbol de Bélgica dio a conocer la decisión de terminar el encuentro en cancha el próximo lunes 20 de octubre, velando por la transparencia de la competencia. Eso sí, se espera poder identificar al desadaptado que cometió esta agresión y darle un castigo severo que no solo lo aleje de las canchas, también que evite que eventos así vuelvan a suceder en las canchas.
