Uno de los elencos más relevantes de nuestro país en los últimos meses es el Atlético Bucaramanga, que, de manera heroica, consiguió la primera liga en toda su historia durante el primer semestre del 2024, donde derrotaron a Independiente Santa Fe y sembró el nombre de varios jugadores con letras doradas en la historia de la institución.
Eso sí, más allá de la estrella, lo más importante para el equipo fue el paso directo a la fase de grupos, por la relevancia que esto les representa a nivel internacional y el gran ingreso económico, que siempre suele solventar muchos gastos para todos los representantes de nuestro país en los torneos continentales.
A pesar del gran momento, la salida de Rafael Dudamel significó una alta preocupación para la fanaticada leoparda, quienes, aunque quedaron eliminados, siguieron creyendo en el proceso que se estructuraba de cara a la presente temporada, donde el paraguayo Gustavo Florentín resultó siendo una grande decepción y salió de manera anticipada, siendo relevado por Leonel Álvarez, quien dio una identidad muy marcada al plantel y ha cosechado buenos resultados.
Esto, sumado a la ilusión de las tres primeras salidas del club en la Libertadores, donde ya le empataron a Colo Colo de locales, al igual que a Fortaleza, y que, además, le sacaron los tres puntos a Racing en Avellaneda, hacen que todos en el país estén al pendiente de la posible clasificación a octavos de final de los búcaros, siendo algo completamente inesperado teniendo en cuenta el difícil grupo con el que se encontraron.
Ahora, para su cuarto juego, recibirán a los argentinos con la esperanza de volverles a ganar y de permanecer en la primera casilla, lo que significaría un envión anímico brutal para la plantilla y un mazazo en el grupo, además de ser los primeros colombianos en la historia en ganarle los dos partidos al actual campeón de un torneo continental sudamericano en una fase de grupos.
