La selva amazónica colombiana se convirtió en el escenario de una historia que promete ponerles los pelos de punta a los amantes del cine de terror. Una serpiente gigante de más de 30 metros de longitud es la protagonista de Beware Boiúna, también conocida como Terror en el Amazonas, una producción internacional que llegó a las salas estadounidenses y que tiene una importante participación de talento colombiano.
Pero lo más sorprendente no es solamente el tamaño de la criatura, sino el trabajo que se esconde detrás de su apariencia. Un equipo de especialistas en efectos visuales, con participación de profesionales radicados en Bogotá, fue el encargado de darle vida digitalmente.
La película, que contó con la participación de Constantin Film, Jaguar Bite y JB Pictures, fue rodada en diferentes escenarios de Colombia, principalmente en Leticia, Amazonas, y Girardot, Cundinamarca.
El rodaje se desarrolló entre el 7 de octubre y el 6 de diciembre de 2024, aprovechando paisajes naturales que posteriormente fueron transformados mediante tecnología digital para crear una atmósfera de suspenso y supervivencia.
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Una serpiente de más de 30 metros que pone a prueba a sus protagonistas
Uno de los principales desafíos de la producción fue conseguir que la gigantesca serpiente pareciera realmente integrada en los escenarios naturales.
Para lograrlo, los especialistas debieron trabajar en detalles como el peso del animal, sus movimientos, la musculatura y la interacción con elementos como agua, barro y vegetación.
Nick Seal, supervisor de efectos visuales de la película, explicó que construir digitalmente a la criatura representó uno de los mayores retos técnicos.
“El principal reto fue dar vida a una serpiente gigante con movimientos realistas y una presencia convincente”, señaló.
El especialista también destacó que combinaron tecnología digital con elementos físicos y especialistas de acción para conseguir escenas creíbles.
Entre las secuencias más complejas aparece una escena de arenas movedizas, en la que la serpiente se acerca a la protagonista mientras arrastra un cuerpo por el barro.
También destaca el ataque a una embarcación, para el cual fue necesario construir una réplica física de parte del barco y complementarla con una versión digital.
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Más de 200 artistas participaron en los efectos especiales
La compañía FOLKS, especializada en efectos visuales y con presencia en Bogotá, participó en la elaboración de cerca de 400 planos de efectos visuales.
El proyecto comenzó con un equipo reducido dedicado al diseño de la criatura. Posteriormente, durante la posproducción, participaron más de 200 profesionales de diferentes especialidades.
Entre ellos se encontraban animadores, modeladores digitales, expertos en iluminación, artistas de composición y especialistas en simulación de agua y barro.
Andrea Espinal, responsable del estudio FOLKS Bogotá, resaltó la importancia del proyecto.
“Participar en Beware Boiúna fue una gran oportunidad para FOLKS Bogotá y el talento colombiano”, afirmó.
El trabajo también incluyó la creación de caimanes digitales, heridas, efectos de sangre y modificaciones de los paisajes.
Colombia demuestra su talento en el cine internacional
Más allá de las escenas de terror, la película representa una oportunidad para mostrar las capacidades de la industria audiovisual colombiana.
FOLKS ha participado en producciones como Cien años de soledad, Pedro Páramo y Wednesday, y cuenta con más de 100 artistas especializados en su estudio de Bogotá.
David Cañas, supervisor CG de la compañía, destacó que los profesionales colombianos pueden competir en proyectos internacionales gracias a sus capacidades técnicas y creativas.
“El talento colombiano tiene un nivel muy alto y compite de igual a igual en producciones internacionales”, aseguró.
Beware Boiúna se presentó en Fantastic Fest el 17 de septiembre de 2026 y llegó a los cines estadounidenses el 2 de octubre, a través de Lionsgate Films.
Así, una historia de monstruos ambientada en el Amazonas terminó convirtiéndose también en una vitrina para los artistas colombianos que trabajan detrás de las cámaras y ayudan a construir las criaturas del cine internacional.

