Cultura

Catalina Gómez Ángel recibe el Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabo 2026

Se convierte en la tercera periodista colombiana en recibir este reconocimiento, después de Javier Darío Restrepo (2014) y Jesús Abad Colorado (2019)

Periodismo
La periodista colombiana Catalina Gómez Ángel recibe el Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabo 2026 (Cortesía Zoriana Stelmak)

El periodismo de guerra suele estar narrado desde los grandes centros mediáticos de Occidente, con un lente que privilegia la geopolítica y las cifras por encima de las vidas humanas. Catalina Gómez Ángel, periodista colombiana radicada en Teherán, ha dedicado dos décadas a desmontar esa mirada. Su trabajo, marcado por la valentía, la independencia y el rigor, le ha valido el Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabo 2026, que será entregado el 24 de julio en Bogotá durante el 14º Festival Gabo.

Un reconocimiento con peso histórico

El Consejo Rector del Premio Gabo, compuesto por trece figuras del periodismo iberoamericano, decidió por consenso otorgarle el galardón el 30 de abril de 2026. En el acta se destaca que Gómez Ángel encarna “el mejor periodismo en una época en que el espacio público está siendo arrebatado por el autoritarismo y los grandes poderes tecnológicos y económicos”. Su cobertura de Irán y Ucrania, dos focos críticos del orden mundial, se lee como un puente entre conflictos distantes y las realidades latinoamericanas.

Catalina se convierte en la tercera periodista colombiana en recibir este reconocimiento, después de Javier Darío Restrepo (2014) y Jesús Abad Colorado (2019). La decisión no solo celebra su trayectoria, sino que reafirma la importancia de una voz latinoamericana en escenarios globales.

El Consejo Rector subraya que Gómez Ángel ha hecho del freelance no solo una condición laboral, sino una postura ética. Desde Teherán ha colaborado con medios como France 24, La Vanguardia, Radio Francia Internacional, Noticias Caracol, El Mundo, Cadena SER y la revista 5W. Su presencia en un ámbito históricamente masculinizado —la cobertura internacional de conflictos— es en sí misma un acto de resistencia.


Su mirada se nutre de haber crecido en Pereira en los años ochenta, cuando el conflicto colombiano se vivía con crudeza. Esa experiencia le permite narrar las guerras del mundo “mirando a las víctimas de igual a igual, sin condescendencia”. Su periodismo descoloniza la mirada y apuesta por la humanidad, la empatía y la presencia física en el terreno.

De Pereira a Teherán

Nacida en 1972, Catalina estudió Comunicación Social en la Pontificia Universidad Javeriana. Tras trabajar en periodismo deportivo y cultural, se trasladó a Madrid, donde cursó dos maestrías: Creación Literaria y Relaciones Internacionales y Comunicación. Su monografía sobre la política exterior iraní durante la era de Mohammad Khatami fue el punto de inflexión: en 2007 viajó a Teherán con una visa de estudiante, un diccionario de farsi y los ahorros de la venta de su carro. No fue una cobertura puntual, sino una decisión de vida.

Desde entonces, su lema ha sido claro: “si no se va, no se ve”. No se considera corresponsal de guerra, sino reportera de realidades complejas en una región donde los conflictos son inevitables.

Su trayectoria incluye la cobertura de las protestas iraníes de 2009, 2017 y 2019; el movimiento #MeToo iraní en 2020; el levantamiento tras la muerte de Mahsa Amini en 2022; y la guerra de 2026, marcada por bombardeos a instalaciones nucleares y la crisis humanitaria tras la muerte del líder supremo Alí Jamenei. También ha trabajado en Afganistán, Gaza, Turquía, Líbano, Egipto, Nepal y Kurdistán.

Entre 2016 y 2017 informó diariamente desde la batalla de Mosul contra el Estado Islámico, y en Siria reportó desde Alepo bajo las bombas, donde fue retenida por la inteligencia siria junto a su esposo, el fotógrafo Kaveh Kazemi.

Cuando Rusia invadió Ucrania en 2022, Catalina dudó: no era su guerra. Pero terminó imponiéndose su oficio. En 2023 sobrevivió al ataque con misil en Kramatorsk que mató a la escritora Victoria Amelina. De esa experiencia nació el documental Detrás de la guerra (2025), donde narra la vida de combatientes colombianos en Ucrania y encuentra el hilo latinoamericano en conflictos globales.

Premios y reconocimientos

El Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabo 2026 se suma a una lista amplia de galardones:

  • Premio Internacional de Periodismo Julio Anguita Parrado (2026), por su cobertura de conflictos y compromiso con los derechos humanos.
  • Premio Internacional de Periodismo David Beriain (2025), por su trayectoria como reportera en terreno.
  • Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar (2017), por el especial televisivo La toma de Mosul.
  • Reconocimientos del Círculo de Periodistas de Bogotá como mejor corresponsal internacional.
  • Parte del equipo de Fusion TV ganador del Scripps Howard Award 2017 por el documental ISIS Fighters.

El periodismo de Catalina Gómez Ángel incomoda porque no se acomoda. Su independencia y rigor la han convertido en referente de un oficio que se resiste a ser domesticado por las lógicas del mercado y la propaganda. Su mirada latinoamericana en escenarios de guerra revela que los conflictos globales no son ajenos a nuestra región: sus efectos repercuten en la política, la economía y la vida cotidiana de América Latina.

El Consejo Rector lo resume con contundencia: Catalina encarna “una periodista que defiende el espacio público y la libertad de expresión con humanidad, empatía y presencia física en el terreno”. En tiempos de algoritmos y desinformación, su trabajo recuerda que el periodismo sigue siendo un oficio de carne y hueso.

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