Alineación y balanceo: un procedimiento que le podría cambiar su vehículo

El procedimiento de alineación y balanceo no debería ser hecho únicamente para la revisión técnicomecánica, sino para contar con un buen movimiento y alargar la vida de sus llantas.

Por Juan Manuel Reyes Fajardo

Las condiciones viales de nuestras calles y carreteras son fatales para la condición de muchos vehículos. Las llantas y suspensiones cambian ligeramente su orientación, en especial las delanteras, y esta situación afecta seriamente la movilidad de un vehículo, por lo que el procedimiento de alineación y balanceo es necesario.

Normalmente, la única oportunidad en la que se hace este procedimiento es en el alistamiento previo a la revisión técnicomecánica anual, o cuando el vehículo debe ir al taller. Con el adecuado mantenimiento, la alineación y balanceo ayudan a conservar la vida de las llantas, pero además previenen problemas en las suspensiones.

¿Cuándo está el vehículo desalineado?

La alineación y el balanceo no son el mismo procedimiento, aunque normalmente se realizan al mismo tiempo. Básicamente, la alineación busca combatir posibles desviaciones de las llantas con respecto a los diferentes ejes del vehículo, mientras que el balanceo busca combatir desequilibrios y excentricidades en toda la rueda (llanta y rin) que se convierten en vibraciones.

Esto es muy delicado debido a que las llantas son los únicos puntos de contacto del vehículo en el suelo. Una llanta desbalanceada puede provocar problemas como vibraciones en el volante: estos pueden ser una molestia, pero también pueden ocasionar desgastes prematuros en mecanismos cruciales como la suspensión y la dirección.

Así mismo, una llanta desalineada hace que no haga un contacto adecuado en el suelo, forzando desgastes innecesarios en el tren rodante. Por ejemplo, la llanta puede desgastarse más en los hombros, e incluso terminar apoyada en los mismos, que no están diseñados para rodar en contacto con el suelo. Piense en lo que ocurriría si su zapato se desgastara más en un costado de la suela que en el otro: esto mismo le ocurre al vehículo con llantas desalineadas.

La forma más sencilla de detectar estas situaciones es revisando las llantas: si se ve que la llanta tiene un desgaste irregular a lo ancho del parche de rodamiento, está desalienada con respecto al eje perpendicular del vehículo. Si al rodar, el auto tiende a virar hacia un lado, esto implica que hay desalineación con respecto al eje longitudinal.

Beneficios de la alineación y el balanceo

Según expertos de Goodyear y Neumarket.com, lo recomendable es alinear cada 6 meses o 5000 kilómetros. Este procedimiento no se puede hacer en la casa, sino en servitecas y bancos de prueba computarizados que permiten asegurar que las llantas queden paralelas entre sí, acordes con las especificaciones del vehículo, y balanceadas.

Estos ajustes ofrecen grandes cambios para la forma de moverse en su vehículo. Las llantas alineadas tienen una vida más larga, ofrecen una tracción más suave e incluso pueden reducir el consumo de combustible, al haber menos esfuerzo al mover las letras.

Así mismo, en el balanceo se asegura que las llantas estén adecuadamente centradas, incluso ubicando pequeños contrapesos en la parte interna de los rines. Esto disminuye las vibraciones que afectan el ajuste del vehículo, y además de la comodidad, favorece la vida útil y la seguridad.

Cabe anotar también que en el procedimiento de alineación y balanceo también se suele rotar las ruedas, lo que favorece la tracción: en un vehículo con tracción delantera, la rotación de las llantas traseras al eje delantero hace que las llantas en mejor estado estén donde se necesita más desgaste.

 

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