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opinión 09/04/2021

¿Qué importa?

“Hay muchas razones para cuestionar a Carrasquilla, por los bonos de agua, por su insensibilidad social seguramente, por su invisibilidad pública también, por tantas… pero en este caso, ni dijo lo que dicen que dijo ni eso tiene mayor alcance”: Melquisedec Torres

Incluyendo a Publimetro, la mayoría de medios de comunicación colombianos esta semana incurrieron en un craso error de noticia que no es noticia, una categoría distinta a la falsa noticia (fake news). Más de 48 horas después de una conferencia del ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla en un foro económico del gremio ANIF, Publimetro tituló “Colombia solo tiene recursos para los próximos dos meses”. Y agregó el texto: “Al parecer, es tal la situación en la que nos ha dejado la pandemia que ya llegamos al punto crítico. Por eso, la única solución sería endeudarnos más.

¿Dijo eso el Ministro, que solo había recursos para los próximos dos meses? No, no lo dijo. Lo que expresó fue: “… las necesidades de caja que tenemos como país, para pagar los gastos… nos implican $20 billones al mes; nosotros tenemos caja que nos alcanza aproximadamente para unas seis semanas, o siete semanas…y por lo tanto tenemos que estar constantemente buscando en el mercado los recursos”.

Para quienes conocen algo de la economía fiscal, esa es una situación constante, permanente, no de ayer ni de este año. Y ocurre en todas las entidades y en las mismas empresas privadas. Nadie comienza el año con toda la plata disponible para los 12 meses siguientes; el presupuesto se fija de acuerdo con lo que se espera recibir y gastar; lo que se gastará es fijo, lo que se recaudará depende en buena parte del ritmo de pago de los impuestos de los ciudadanos y de las empresas. Por supuesto, esa plata no llega en un solo pago ni en dos, se está recibiendo constantemente, mes a mes, semana a semana.

La caja de una familia, por ejemplo, se hace generalmente mes a mes, según sueldos y otros ingresos de sus miembros. Por eso el Ministro habló de “caja”, es decir de plata disponible, para seis o siete semanas, una cifra que, contrario a lo que se cree, es buena, no mala. En años recientes, el gobierno ha tenido caja apenas para dos semanas, como en 2015, y nadie hizo escándalo ni se dijo que estábamos en la olla.

Es un escenario frecuente que Carrasquilla simplemente estaba relatando para dar el contexto de cómo es que se maneja el presupuesto. ¿Noticia? Ninguna, nada nuevo, nada extra, ninguna cosa que se saliera de lo normal. Pero segundos después, de manera inconexa y solo con la frase de “tenemos caja que nos alcanza aproximadamente para unas seis semanas”, los medios y afanosos periodistas (¿por mala fe, por ignorancia, por interés solo en los clics y en los clickbaits, esos titulares engañosos para lograr audiencia?) saltaron a decir que el ministro estaba diciendo que el país se quebró, que estaba amenazando o chantajeando para justificar la reforma tributaria, y decenas de elucubraciones más, con el único sustento de esa frase suelta, ahí tirada sin explicaciones ni contexto.

Hay muchas razones para cuestionar a Carrasquilla, por los bonos de agua, por su insensibilidad social seguramente, por su invisibilidad pública también, por tantas… pero en este caso, ni dijo lo que dicen que dijo ni eso tiene mayor alcance que una situación que es corriente en el manejo presupuestal de un país. Entre el 65% y 75% de la plata que se requiere mensualmente para cubrir las obligaciones del gobierno, llegan del recaudo de impuestos; el resto se busca en el mercado financiero a través de crédito.

El ministro habló más de 45 minutos en el foro de ANIF, dijo decenas de cosas muy importantes relativas a lo que se busca con la reforma tributaria y, sobre todo, detalló más o menos cuál será el contenido de la reforma. Pero eso a casi nadie le importó. La mayoría se fue por la caja de las seis semanas.

Hoy las noticias, cada vez más, lo son menos. Lo que suena, resuena y truena es lo que indigne, escandalice, provoque asombro, hilaridad o rabia. Las emociones puras marcan la agenda. Lo importante ya no importa.

@Melquisedec70