Opinión

La gran pandemia

“Quédese hasta el final y se dará cuenta por qué el coronavirus no es el peor de los males, tenemos en la espalda una gran pandemia que día a día se convierte en un monstruo de 10 cabezas y los esfuerzos por contenerla parecen inútiles. Si no sigue las instrucciones, no me hago responsable de lo que pueda interpretar”: @julianjarauribe

Hace poco se filtró en Wikileaks un documento confidencial en el cual la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos advertía de un plan del gobierno chino para interceptar los mensajes de WhatsApp por medio de una aplicación espejo pre-instalada en dispositivos fabricados en su país como Huawei, ZTE y Xiaomi. Esta aplicación venía oculta al usuario para que pasara desapercibida, pero por medio del código de programación, permanecía funcionando en segundo plano.

Lo terrorífico de este documento es que se dice que los mensajes recopilados en el primer semestre de 2020 involucran a políticos de todo el mundo incluyendo al presidente Donald Trump, Vladimir Putin, Emmanuel Macron, hasta incluso, el presidente de Colombia Iván Duque, con una secta secreta en la que se reunían para definir las próximas pandemias mundiales y controlar la economía global. Más delicado aún, el gobierno Chino está actualmente recopilando todas estas pruebas para enviarlas a la ONU pues se trata de un plan de terrorismo psicológico que busca confinar a las personas en sus casas y así evitar que se presenten incidentes de orden público como las pasadas marchas estudiantiles que llevaron a Colombia a perder más de 5% de su PIB.

En el reporte se cuenta cómo las primeras pruebas a nivel mundial como la Peste Negra siglo XIV y la Gripe Española en 1918 fallaron, pero esta última con el coronavirus fue exitosa. Actualmente algunos países como el nuestro tienen más de 4 meses de confinamiento total y durante este periodo no se han presentado movilizaciones masivas, factor que aplauden los gobiernos que se dicen libertarios pero operan como regímenes totalitarios disfrazados. Para cerrar el documento, se anuncia una gran pandemia que llegará en el año 2025 y se estima que acabe con, al menos, la mitad de la población mundial priorizando a las personas de escasos recursos que se alimentan de los recursos públicos.

Y así, de la nada, acabo de crear una Fake News que fácilmente podría terminar en un video de YouTube con millones de visitas. La gran pandemia de esta generación es la falsa información, todo lo escrito anteriormente es inventado, lo saqué tomándome una “chevechita” bien fría mientras imaginaba lo más pendejo que pasaba por mi cabeza.

La gran pandemia afecta actualmente a gran parte de la población, empezando en mi casa, donde unos familiares después de ver un video, no quieren aplicarse la vacuna del coronavirus (que ni siquiera ha salido) pero aseguran que es un plan de dominio mundial puesto que le están metiendo nanochips para controlar nuestros pensamientos y acciones. Fuente: de los deseos, un loquito con acceso a internet con ganas de ser el próximo Edward Snowden y revelar los secretos más oscuros de la política internacional.

Las Fake News se han convertido en un dolor de cabeza mundial, de tal magnitud, que las redes sociales se están viendo en la penosa obligación de censurar información no confirmada por fuentes oficiales. Lo vimos en días anteriores cuando Twitter debió poner, por quinta vez, una cortina delante de un tuit del mandatario estadounidense diciendo que el texto incumple con las normas de la comunidad pero se abstienen de eliminarlo puesto que es información de interés público (https://www.lavanguardia.com/internacional/20200624/481936377587/twitter-censura-de-nuevo-mensaje-anima-uso-fuerza-contra-grupo-identificable.html). A este punto hemos llegado, ya no solo los conspiranoicos se encargan de promover las teorías sino que las personalidades también las creen y las difunden, pregúntenle a Miguel Bosé que usa su cuenta de Twitter para decir que Bill Gates, por medio de su fundación, quiere apoderarse del mundo (https://www.marca.com/tiramillas/actualidad/2020/06/09/5edfcb9c268e3e05228b4606.html).

Se ha dicho de todo. Que la cuarentena está siendo usada para instalar antenas 5G en todo el mundo, que se trata de un plan de intimidación para recortar las libertades individuales, que las clínicas están vacías y todo es un montaje, que nos van a sacar el líquido de las rodillas cuando entremos a la EPS, que los nanochips, que un plan illuminati, que a los doctores les están pagando 30 millones de pesos por muerto con covid-19, que el virus se escapó de un laboratorio chino, todo eso y mil teorías más sin ningún sustento pero que cuentan con mucha credibilidad por parte de las personas que creen cada cosa que les llega por redes sociales o que les envió un familiar por WhatsApp.

El plan ha escalado a Facebook que en los próximos días implementará un nuevo sistema “anti noticias falsas” para detener esta inmanejable ola de bulos en internet. Básicamente te alertará sobre un contenido falso y antes de publicarlo te hará 3 preguntas… Las preguntas son: “¿De dónde viene? Si la fuente no está identificada, búscala”. “¿Qué falta? Conoce toda la noticia, no solo del titular”. “¿Cómo te hace sentir? La gente que crea noticias falsas trata de manipular nuestras emociones” (https://www.abc.es/tecnologia/redes/abci-tres-preguntas-hara-facebook-para-no-difundas-noticias-falsas-202006301431_noticia.html). Además de lo anterior y debido a la presión internacional, la red social de Mark Zuckerberg ha recrudecido sus algoritmos y, usando inteligencia artificial, está detectando automáticamente una noticia falsa mientras te presenta la oficial confirmada por un medio autorizado (https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20200417/48569457683/facebook-alertara-usuarios-interactuen-noticias-falsas-coronavirus.html).

Si usted no quiere ser víctima de este movimiento de noticias falsas, le voy a dar un par de consejos y que así evite replicar información sin sustento ni fuentes confiables.

 

  1. ¿Notaron que en la sarta de patrañas que escribí al inicio no hay un solo enlace? Las noticias falsas se caracterizan por la falta de evidencia o confirmación. Cualquiera puede fabricar una mentira de la nada y destruir la reputación de cualquier empresa, marca o persona. En un texto real abundan las fuentes y links externos.
  1. Está confirmando una convicción que ya tenías. El ser humano se caracteriza por ese espíritu competitivo que le impulsa a siempre tener la razón y en tiempos de incertidumbre es cuando pone su imaginación a volar. Es por eso que las Fake News encuentran personas que las aprueben pues estas necesitaban de un indicio emocional que conecte con los creyentes. Si tenías una corazonada y un artículo al azar la confirma, la das por verdadera.
  1. La noticia te pide a gritos que creas en ella. ¿Cuántas veces has visto una publicación en redes sociales que reza “Este es el video que Facebook no quiere que veas”, “Esta publicación será eliminada así que compártela”, “Una verdad incómoda que están censurando”, el 90% de los casos se trata de algún loquito con ganas de figurar, las noticias reales no requieren que creas en ellas porque están verificadas, las Fake News necesitan de creyentes que sin pruebas puedan confiar plenamente.
  1. Verificar el contexto de la noticia. Hay titulares que son de hace años pero que regresan para atormentar en épocas con mucho tiempo disponible en el día. “Este es el meteorito que acabará con la tierra este sábado”, boom, una noticia del 2015 que compartiste porque no aclaraba cuál sábado de cuál mes ni de qué año.
  1. Por favor no se quede con el titular y lea todo el artículo. A veces (casi siempre *cof* *cof*) los medios hacen encabezados escandalosos para impulsar al consumo pero al leer la nota completa se puede concluir que ese titular tenía medias verdades o peca por falta de precisión.
  1. Si te llega por WhatsApp o redes de mensajería, poramorajesucristobendito no se la reenvíes a tus abuelitos. Primero tómate el tiempo de buscarla en Google y confirmar que se trata de una información real.

Si desean conocer la diferencia entre conspiraciones reales y teorías de conspiración, hay todo un manual que lo ayudará a discernir esa confusa información escrito por Stephan Lewandowsky y John Cook (https://www.climatechangecommunication.org/wp-content/uploads/2020/03/ConspiracyTheoryHandbook.pdf)

Para cerrar la columna les pregunto, ¿para ustedes qué es mejor por estos tiempos, libertad de expresión sin consecuencia alguna o censura por difusión de noticias falsas? La primera te asegura un completo acceso y réplica a toda la información existente, la segunda, filtración minuciosa pero controlando al máximo no solo la mentira disfrazada de noticia sino la opinión que vaya en contra de la oficial. ¿Debe controlarse a Internet a pesar de haber sido creado bajo el principio de la libertad en pro de una información veraz? Háganse esa pregunta.

Por último quiero pedirles que si comparten este texto, lo hagan con un titular escandaloso. Algo como “China tiene nuestras conversaciones de WhatsApp”, o, “WikiLeaks revela la verdad sobre el coronavirus”. Lo anterior con el fin de que las personas aprendan a combatir las Fake News y entre todos hagamos de internet un lugar mejor.

Gracias por leer mi primera columna y espero regresar cada semana con algo nuevo sobre el maravilloso mundo del internet y la política nacional. Mi única red social es Twitter, ahí pueden encontrarme como @JulianJaraUribe con la cuenta verificada porque me ha tocado reportar no menos de 10 cuentas que dicen ser yo, que no soy nadie.

Tags

Lo Último


Te recomendamos