Acertijos

Twitter: @udsnoexisten

Por Nicolás Samper

Las cadenas de WhatsApp me enfurecen. Memes pendejos que mandan –y que luego sirven para llenar galerías fotográficas en todos los medios– chistes flojos que detectan que el humor sigue de luto y con mortaja prestada en estos espacios, un indigente que lanza una carcajada de tres muelas, Gene Wilder como Willy Wonka, el grone que hace cara de canchero y se toca la sien, el otro grone que deja tres huellas si camina solo en la playa, el chino que es hincha del Feyenoord y sale haciendo pistola… ya me los sé todos.

Pero hace poco hubo uno que me estaba cortando la paciencia: no porque fuera idiota; era una adivinanza. Varios me la pasaron, el último de ellos Mario César Otálvaro, con quien nos quedamos especulando sobre esta leyenda que reza así: “Soy campeón en dos ligas de países diferentes. No soy inglés. Nunca jugué en Alemania. Gané la Copa del Mundo. Gané la Champions League. Jugué con Kaká y Robinho. No jugué con Sergio Ramos ni con Messi. Me dirigió Mourinho. No me dirigieron ni Guardiola ni Ancelotti. ¿Quién soy?”.

Y es ahí en el instante en el que uno comienza a pensar que la mente propia está tan llena de idioteces que a veces es bueno airearlas y sacarlas a dar un paseo. Entonces de inmediato pensé en Cafú levantando la Copa del Mundo. Pensé de una que ese era, pero no: aunque fue campeón en dos ligas de países distintos (São Paulo y Milán) y que no era inglés y que tampoco se puso una camiseta de un club alemán (anduvo por Zaragoza) y ganó Champions además de estar en cancha con Robinho y Kaká, la teoría se desinflaba porque lo dirigió Ancelotti y no Mourinho.

Justo en el viaje que separa el estadio Metropolitano al hotel donde me hospedé luego de ver Colombia-Bolivia empecé a jugar mis dados y todos caían mal: Cannavaro ni en las curvas porque no jugó con Kaká ni con Robinho; pensé en Karembeu, que ha ganado de todo pero sin justificarlo mucho, pero no lo recordaba con los brasileños y sí con Ancelotti. En Davids, pero no era campeón mundial y pensé en Lucio porque contaba con todas las condiciones… pero momento: el tipo jugó en el Bayern. Y al arquero Julio César le faltaba la Copa del Mundo. Pirlo tampoco, Leboeuf y Djorkaeff menos.

¿Y Belletti? Ese va a ser: campeón con Fluminense, Chelsea y Barcelona –ahí me sentí superior porque no eran dos, sino tres las ligas ganadas en distintos países–, brasileño que jamás estuvo en la Bundesliga y ganó el Mundial del 2002. Claro que jugó con Kaká y con Robinho. Lo dirigió Mourinho en Chelsea y Guardiola llegó después de que él emigrara del Barcelona. Y un gol suyo en París le dio la Champions a los azulgrana contra Arsenal en medio de la lluvia. No jugó con Sergio Ramos… ¡pero sí con Messi!

Cuando estaba mirando desde el piso 13 hacia el vacío me avisó Mario César que era un acertijo imposible. Que Mr Chip –el tipo más desocupado de la historia, incluso más que yo– confirmaba en su Twitter que no existe un futbolista con esas características.

Ahí me bajé de la cornisa del balcón y me di cuenta de que había sido otra víctima más de la posverdad.

*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.S.

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