Nos estamos quedando sin grandes

'El Pote' Ríos debuta como columnista de Publimetro hablando de rock, y a partir de la muerte de Elkin Ramírez hace una remembranza de los grandes de la música que nos quedan.

Por Andrés ‘Pote’ Ríos

“Contra gustos no hay disputas”, afirma Joan Manuel Serrat en una de sus canciones. Es bueno dejar en claro esta premisa ya que, a nivel musical, la subjetividad está a la orden de cualquier nota musical. Pues bien, yo, la verdad, estoy preocupado. En el campo del rock y/o del heavy metal nos estamos quedando huérfanos. Dios ha tenido un especial afán rockero en los últimos años y nos ha dejado en la tierra sin grandes referentes, y cuando hablo de los grandes son esos que jamás, pasen las décadas que han de pasar, se olvidarán. Tipos irremplazables que lograron cosas demasiado grandes, ésos son los que se están yendo al más allá y nos dejan con su música en el más acá.

Hay que entender que estos referentes, estos gigantes del rock que ya oscilan la sexta década, han tenido, en la mayoría de los casos, una vida de excesos y agitación. Hay que entender que la muerte siempre está en el primer puesto de la fila para actuar, pero cuesta entender que se vayan tan rápido.

Desde la partida de Freddie Mercury en 1991, el listado de “bajas” en dos décadas nos lleva por nombres como los de DIO, Lemmy Kilmister, David Bowie, Michael Jackson, Maurice White, Glenn Frey, Prince, George Michael y otros grandes. Ya en el plano local el golpe de la partida de Elkin Ramírez también nos lleva a la pregunta: “¿Y ahora quién queda?”

Consulté con tres expertos en el tema musical, cada uno con un perfil distinto en cuanto a su época y visión, y esto me dijeron:

“En la onda metal la gran figura totémica era Lemmy Kilmister. Él se fue al mismo parnaso donde está Dio. Muy difícilmente se va a encontrar una figura cimera más allá de un Bruce Dickinson o un James Hetfield. En Colombia creo que el único rockstar que queda es Dilson Díaz de la Pestilencia. Darkness y Krönös, quienes acompañaron a Kraken en muchas giras, ya no son lo mismo de los años dorados. Y si queremos hilar más delgado está el señor Viola con IRA, una gran banda de punk con más de 25 años de escena. Es lo que queda”, afirma Jaime Monsalve, jefe musical de la Radio Nacional.

Entre tanto, Andrés López, joven promesa del periodismo musical y editor del portal Rockal, afirma que: “Hay grandes bandas y artistas como The Killers, Muse, Foo Fighters, Bruno Mars, Coldplay, The Strokes y Arctic Monkeys. Creo que la última gran banda de rock fue Oasis. Pero no se comparan con la grandeza de, por ejemplo, un Lemmy en Motörhead. Ya en el plano local no nos queda mucho, hay muchas bandas como los Petitfellas, Monsieur Periné y Superlitio que no abarcan la expectativa de la onda rockera, son para un público más alternativo. Gran parte del rock que triunfó en Colombia era de Medellín con Kraken, Estados Alterados, Masacre y La Pestilencia, y creo que la ciudad no tendrá un referente de este género hasta dentro de un buen par de años. Hoy la batuta del rock en Colombia la tiene Diamante Eléctrico, pero siento que la gente aún no se convence con ellos.”

Por último, Sebastián Ríos, editor de El Bafle.co, opina que: “Andrea Echeverri asume toda una historia, un legado, una escena inmensa y una misión ante la partida de Elkin Ramírez. Creo que hay buenas bandas rockeras como The Hall Effect, The Mills, Diamante Eléctrico, Revolver Plateado, Telebit, Superlitio, Árbol de ojos, y otras que están resaltando en el rock nacional. A nivel anglo, nos apegamos a los considerados “dinosaurios del rock” como The Rolling Stones, los inmortales Paul y Ringo, Chuck Berry (convaleciente, 90 años), Kiss, Black Sabbath que cerró su gira por siempre, Iron Maiden, Metallica, Def Leppard, Foreigner, Poison y Bruce Springsteen, entre otros. Eso da esperanza”.

La muerte es ley de la vida y los grandes se seguirán yendo. Y más allá de la nostalgia de haber vivido en épocas de adolescente o a través del legado de los padres el esplendor del talento de estos personajes, creo que son tipos tocados o iluminados en su adn para ser eternos, para ser inmortales. Nadie los reemplaza. El lío es que ya no surjan grandes realmente grandes. Entre tanto, a Maluma no le da una gripa, a esos nada les pasa ¡Larga vida a los grandes del rock!

Por Andrés “Pote” Rios / Twitter: @poterios

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