Es bonito soñar

Por Adolfo Zableh Durán

Quisiera ser rico. No para darme la gran vida (que lo haría), sino para poder despilfarrar dinero en carros. Seguro viajaría por todo el mundo, compraría casas, apartamentos y fincas, tendría objetos de lujo absurdos, tipo un iPhone de oro, y donaría dinero a causas nobles, pero no es esa la razón por la que quiero plata. Deseo ser millonario para tener una gran flota de carros, camionetas grandes de llantas con rin 22 y mataburro, ojalá blindadas. No me gusta manejar y no me han amenazado; es más, hago todo a pie porque a mí lo que me gusta es caminar.

Los carros no serían para farolear por ahí sino para llevarme por delante a carros que, como los de la foto, se quedan en las intersecciones de los semáforos, armando un trancón de puta madre.

Saldría todas las mañanas, o todas las tardes, según el reporte del tráfico, a patrullar las calles, y cada vez que viera una escena como la de la foto, donde no se sabe cómo empezar a deshacer el nudo, arrancaría a toda velocidad en mi carro y me llevaría por delante todo lo que me obstaculice. Luego, en medio de los destrozos, los heridos y con las licencias que en este país dan el dinero y la falta de escrúpulos, saldría corriendo o me dejaría capturar para luego salir libre gracias a mis abogados. Eso aún no lo he decidido.

Entiendo que es una idea radical, y que con lo que tengo en el banco me alcanza apenas para un gama media usado, pero cada vez que veo a una manada de conductores tapando esas grandes X amarillas que hay en muchos de los cruces de la ciudad, me dan ganas de agredirlos, o al menos de insultarlos. Es gente que sobra, que estorba, literal. No tiene criterio para entender que una luz verde no da permiso para arrancar y que si la calle está llena no se puede seguir derecho porque va a armar trancón. Y lo peor es que cuando uno trata de decirles algo no son capaces ni de mirar a los ojos. Saben que la cagaron y les da vergüenza, o les importa un pepino. Están deteniendo al resto del mundo, al progreso, y por eso no merecen vivir.

Entiendo que uno no es juez de nada y que tomarse la justicia por mano propia tiene jodido a este país , por lo que no es mi intención colaborar con el caos. Tampoco está en mis planes volverme rico, así que por ningún lado veo cómo voy a empezar un día a llevarme carros y personas por delante. Aún así, es bonito soñar. 

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