¿Con quién estás hablando?

Por Zalman Ben-chaim - @Zalman5k

Por Zalman Bem-Chaim

Todos lo hemos hecho y no es sinónimo de locura, de hecho es una herramienta bastante útil cuando necesitamos aclarar nuestras ideas y emociones, o poner en orden y tal vez darles algo de perspectiva a nuestros planes y sueños, todos hemos estado divagando alguna vez y nos hemos perdido por un instante hablando con nosotros mismos, como diría un amigo mío: “Porque nunca estamos solos”, estamos siempre acompañados de nuestros propios pensamientos nos guste escucharlos o no.

Pero realmente, ¿con quién estás hablando?, ¿qué parte de ti está respondiendo constantemente a lo que dices, apoyando o destruyendo tus ideas? 

Existen dos conversaciones constantes en el interior de nuestras mentes, y cada vez que tenemos que hacer frente a una decisión que nos resulta importante o significativa, asumir un nuevo reto o tratar de enfrentar uno de nuestros miedos, se hace más claro este par de voces, estas dos conversaciones en nuestra mente: una que habla desde las limitaciones que cree existentes y otra que habla desde las oportunidades y/o posibilidades que ve presentes en dicha situación. 

Aquella parte que habla desde las limitaciones, argumenta nuestros miedos en una posición no de víctima sino de juez, tratando de hacernos creer que todo lo que conocemos hasta el momento es correcto, es decir, que las cosas tal como son en este preciso instante no pueden cambiar y no deben cambiar, ya que eso pondría en riesgo todo lo que somos y conocemos o, “peor aún”, podría llevarnos a un fracaso. 

Pero la conversación que habla desde la visión de las posibilidades y las oportunidades que podemos construir y/o aprovechar muestra un panorama totalmente diferente, muchas veces lleno de un amor tan grande por el progreso, ya que minimiza cualquier efecto colateral por el hecho de que el enfoque está, en su totalidad, en alcanzar un beneficio mayor. 

Y si bien cualquiera de los dos extremos, como todo extremo es perjudicial, ya que puede hacernos perder por completo la objetividad, es claro que la conversación interna que tenemos con las posibilidades que imaginamos nos brinda un panorama un tanto más completo o, por lo menos, mucho más grande que aquella que solo habla de problemas, limitaciones y dificultades. 

Aunque pensemos que somos presas de las circunstancias que vivimos, de cómo se está presentando la vida ante nosotros, realmente somos el producto de lo que se define en aquellas conversaciones en el interior de nuestra mente y siempre será una decisión muy personal si prestamos más atención a las limitaciones que imaginamos o a las oportunidades que podemos aprovechar; sin embargo, ver la vida con el corazón abierto a las posibilidades puede aclarar nuestra mente y cambiar para mejor radicalmente nuestro destino. Y tú, ¿con quién estás hablando? 

*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.S.

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