Desde la mitad de la manzana

Por: Eduardo Arias @Ariasvilla Escritor y periodista

Por Eduardo Arias

Cómo es de distinta la vista de un lugar determinado de la ciudad si se la compara con la que se logra a pocos metros de ella, desde la mitad de la manzana. Y si a ello se le agrega un desnivel de 10, digamos 12 metros, la perspectiva cambia por completo.

Pocas personas suelen tener acceso a esas perspectivas distintas, y por esa razón quienes no la tenemos a diario o de manera regular aprovechamos cualquier visita inesperada a alguno de esos miradores exclusivos para repasar, una vez más, y desde una nueva perspectiva, cómo es la ciudad.

¿Qué diría alguien que observe las fotos, sin saber desde dónde las tomaron? Estas podrían ser algunas de sus deducciones.

Si se pasan por alto esos tanques de agua y de los tubos que los conectan, de la antena de un operador de televisión por suscripción, las tejas de barrio y algunas de las fachadas cercanas que muestran un par de fotos dan fe de que se trata de un sector antiguo de la ciudad.

Ese tono tan particular de la luz del final de la tarde, ese tono irrepetible da a entender que se trata de un centro poblado en la sabana de Bogotá. Y la forma de las montañas no permite dudar que, en efecto, es Bogotá. Solo que Bogotá es una ciudad tan grande que hace falta mirar con atención los cerros para ubicarse mejor. El sol golpea de frente los cerros de Guadalupe y Diego Largo (también conocido como Aguanoso), así que se trata de un lugar muy, muy céntrico de la ciudad. A juzgar por la posición de Monserrate, se encuentra ubicado al sur de la Avenida Jiménez, pero no demasiado al sur. Las fotos que miran hacia el norte lo ratifican, puesto que muestran varios de los edificios del centro de la ciudad, como el de Avianca, el de la Procuraduría y, muy a lo lejos, la Torre Colpatria, que están al norte de la Avenida Jiménez.

En las fotos que muestran los cerros de más al sur se destacan varios barrios populares construidos hace muchas décadas en las faldas de las montañas. Los Laches, El Guavio, más allá de Belén y Egipto. Es decir, ese mirador está al norte de la calle Séptima y al oeste de la Circunvalar. En la foto que mira hacia el oeste se ven los campanarios de la Catedral Primada y la Cúpula de San Ignacio. No queda duda alguna, la fotografía se tomó desde algún lugar ubicado unas cuantas cuadras al oriente de la carrera Séptima. Otra de las fotos, en contraluz, muestra el campanario neogótico de la iglesia del Carmen y el edificio de Sendas, diagonal al Palacio de Nariño. En conclusión, tiene que ser en pleno corazón de La Candelaria.

¿Desde dónde se tomaron esas fotos? No importa mucho saberlo. Lo cierto es que no fue desde la calle. Fue desde una terraza o un mirador o un tejado en la mitad de una manzana. Las fotos hablan de una ciudad imposible de ver de esa manera desde la calle de al lado.

*Las opiniones expresadas por el columnista no representan necesariamente las de PUBLIMETRO Colombia S.A.S.

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