logo
Noticias
Shutterstock - Imagen de referencia. / Shutterstock - Imagen de referencia. /
Noticias 01/07/2021

Emprendimiento Social en Colombia: en auge, pero “con las uñas”

El panorama nacional y las realidades de los territorios en Colombia han hecho que muchos jóvenes le apuesten al emprendimiento social a pesar de la falta de herramientas para llevarlo a cabo.

Para la organización RECON Colombia, que vela por emprendimiento social y busca una política pública más robusta y una normativa más apropiada, es clara la tendencia de utilizar el emprendimiento social como un ejercicio de mejoramiento económico individual y colectivo. Los jóvenes entre los 16 y los 35 años de edad quieren emprender, pero generando un impacto social.

A pesar de esto, la evolución normativa y de políticas públicas en Colombia es muy lenta. Apenas hasta el año pasado se definió qué es emprendimiento social a través de la construcción de la Ley de Emprendimiento.

En las últimas semanas la mencionada organización dio a conocer el resultado de la segunda versión de su estudio ‘Radiografía del Emprendimiento Social en Colombia’, “en el que este se reafirma como un modelo de negocio tradicional, pero con el elemento diferenciador de que verdaderamente busca dar soluciones a problemáticas sociales o ambientales”, dice Andrés Santamaría, director de RECON.

Y es que, según los resultados del diagnóstico, en el que se encuestó a 540 emprendedores, se identificaron emprendimientos sociales en 28 de los 32 departamentos de Colombia, faltando únicamente representación de San Andrés, Guainía, Amazonas y Vichada. Así mismo se logró indicar que el principal propósito de los emprendimientos sociales (83,3%) es generar valor social, por encima de maximizar sus ganancias. 

Por otro lado, también resalta que 55,2% de los emprendimientos sociales cuentan con personería jurídica mientras que el 44,8% están en la informalidad, pero el 100% están beneficiando a una o más poblaciones vulnerables.

“Lo anterior es muy importante porque en Colombia tenemos que cambiar el chip de que cuando se pone el término social tiene que ver con una tendencia política o se tiene que renunciar a generar ingresos y estabilidad financiera”, dice Santamaría.

La equidad de género no se queda atrás en el modelo de negocio social. Actualmente, 54,8% de los emprendedores sociales son hombres liderados por hombres y 45,2% por mujeres. Esto demuestra que el Emprendimiento Social continúa reduciendo brechas de desigualdad de género.

Otro de los hallazgos es que, en definitiva, los emprendimientos ligados a la generación de paz son los que marcan la parada, así como los de la promoción de derechos humanos, pues pasaron de un 12% en 2018 a un 15% en 2020, lo cual no es común en otros países de la región. Además, hay una fuerte vocación hacia los emprendimientos rurales y en locaciones donde hay grupos ilegales.

También cabe destacar que la mayoría de los emprendimientos son precedidos por jovenes con formación profesional, aunque aquellos creados por personas con educación técnica van en aumento.

“Si Colombia tuviera una mayor regulación, políticas públicas y un estado más involucrado en el emprendimiento social, sin duda alguna este podría ser una de las soluciones a tantas problemáticas que hay en el país, comenzando por el tema del desempleo”, dice Andrés Santamaría.

Sin embargo, es de resaltar que el 59% de los emprendimeintos no están generando ingresos por su labor. Para Santamaría esto tiene que ver con que muchos no están formalizados (esto implica grandes costos), aunque esto no quiere decir que no generen impacto. Pero, sin formalización es más difícil acceder a donaciones y recursos, incluso es complicado abrir una cuenta bancaria. En ese sentido es necesaria una flexibilización en costos de cámaras de comercio y costos iniciales del proceso tributario, dice el experto.

El desconocimiento de cómo generar un modelo de negocio es otro de los problemas que no le permite a los emprendedores sociales generar suficientes ingresos. Y es que los programas de formación en los territorios son muy débiles.

A pesar de esto “Colombia ha tenido una gran capacidad de innovación social, y el emprendimiento ha sido el veículo, que en los últimos años ha ido madurando. Ha sido un laboratorio de ideas sociales fuertes en medio de un país con un conflicto armado”, dice Santamaría.

En ese sentido, la apuesta de RECON es que el emprendimiento social siga su inclinación a convertirse en una solución para las múltiples problemáticas del país, pero que tenga garantías para surgir y ser sostenible en el tiempo, pues “el Estado ha sido muy lento en adaptarse a una generación que se está conectando a través de este vehículo llamado emprendimiento social”, dice el experto.

Cabe resaltar que el pasado 16 de junio fue aprobado en primet debate el Proyecto del Ley de Emprendimiento Social,por medio del cual se establecen disposiciones para el reconocimiento y fortalecimiento de emprendimiento social en el país”, propuesto por la senadora Aydeé Lizarazo Cubillos con el apoyo de RECON.