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Noticias 13/05/2021

Arzobispo de Cali le pide perdón a indígenas por ataques contra la vida

Monseñor Darío de Jesús Monsalve, le envió una carta a los indígenas por los ataques sufridos el pasado domingo en el sur de Cali.

El arzobispo de Cali, Darío de Jesús Monsalve, le envió una carta a los indígenas pidiendo perdón por los ataques sufridos el pasado domingo.

Esta fue la misiva en la que el sacerdote de la Iglesia Católica se disculpó en nombre de la ciudad por ese episodio de violencia.

Ataque con armas a la minga

La carta enviada por monseñor Darío de Jesús Monsalve a los indígenas está dirigida a la consejera mayor Aida Quilcué y al consejero mayor, Hermes Pete, autoridades indígenas del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric).

En esta, el sacerdote les pidió perdón por el ataque que dejó heridos de bala el pasado domingo 9 de mayo en el sur de Cali.

Ese día de caos personas del sector de Pance y Ciudad Jardín se enfrentaron a la minga indígena civiles con armas de fuego.

A raíz de ese enfrentamiento, 11 miembros de las comunidades indígenas resultaron heridos por arma de fuego.

Sus nombres son: Segundo Pequi Ramos, Alexander Frider Yule Ramos, Kevin Antonio Mora, Pedro Herney Ramos Perdomo, Dubán David Ciclos Ñuscue, Educardo Ul Ul, Yerson Javier Tálaga Ulcué, Marlon Yesid Matínez Canas, Jerson Ignacio Tróchez Tenorio, Sandro Leonel Camayo Ipia y Iván René Casso Hurtado.

Daniela Soto, una de las víctimas más graves del enfrentamiento, aún se encuentra hospitalizada en la clínica Valle del Lili.

Lo anterior, a raíz de dos disparos recibidos a la altura de su abdomen y posterior cirugía para salvar su vida.

La familia de la joven de 23 años de edad reporta que se está recuperando de manera positiva.

Arzobispo pide perdón a indígenas

En el documento enviado por monseñor Darío de Jesús Monsalve a la comunidad indígena, pide perdón en nombre de la ciudad.

“He seguido con profundo dolor los tristes e inaceptables ataques contra la vida y la seguridad de la comunidad y minga indígena. Hago mío y nuestro como Iglesia, la situación de las personas heridas y de tantas víctimas indígenas, negros y mestizos, campesinos de Colombia todos.

Que sean todos sujetos de derechos, protagonistas de la solución a los graves retos de historia injusta, violencia asesina y pandemia que, con la violencia, nos ponen en estado de emergencia social, y crisis económica y política.

Que seamos todos, hombres y mujeres de todos los lados y orillas, sujetos y protagonistas étnicos y de sociedad civil, del bien y del bienestar común.

Les pido perdón, a nombre de la ciudad y de las autoridades de Cali, por las situaciones vividas. Ustedes son el pueblo esperanza de saber ancestral y aprendizajes de paz para todos.

Mi abrazo a ustedes y mi oración al Espíritu de Jesús y a los espíritus de quienes ya caminan el más allá y nos dejaron huellas de madres, maestros y servidores de la vida y de la Paz: que nos alienten y sostengan en la vida como camino universal y colectivo”.