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Noticias 14/04/2021

Ladrón se cansó de dar mazo a una compraventa: no pudo romper el vidrio

En frustrado robo.

Con los brazos cansados y las manos vacías terminaron estos ladrones en esta capital. Ladrón se cansó de dar mazo a una compraventa: no pudo romper el vidrio.

En una cámara de seguridad quedó grabado el improvisado robo a este local ubicado en la carrera 27 con la calle Murillo en Barranquilla.

Lo que parecía ser el crimen perfecto resultó ser un fracaso para estos asaltantes, que pretendieron usar la fuerza bruta para llevarse varias prendas de oro.

Armado con una mona o mazo llegó hasta el local un delincuente, que sin esperar hasta que un cliente fuera atendido, comenzó propinar severos golpes contra un mostrador de vidrio pensando que se iba a quebrar en el primer intento.

Sin embargo, nunca esperó enfrentarse e chocar contra vidrio de seguridad.

Fueron 21 los mazazos con los que el hombre impactó el vidrio, sin lograr destruirlo totalmente, como era su objetivo, solo logró astillarlo.

Mientras tanto, dos de los delincuentes, que estaban a la espera del que golpeaba la vitrina, amenazaban en el sector con armas de fuego.

Los minutos pasaron y los golpes iban y venían, pero el vidrio no cedió.

Fue así que con los brazos cansados de la faena, el ladrón hasta llegó caerse a las afueras del local, sin poder llevarse nada del botín, que aún permanecía intacto al interior del mostrador.

Vecinos contaron que el ladrón y los otros tres que estaban abandonaron el acto delictivo cuando se activó la alarma de seguridad.

El hombre que tenía el rostro cubierto con un pañuelo, no tuvo más remedio que salir corriendo y dejar abandonado el mazo en el lugar de los hechos.

Hasta la huida del robo fue improvisada, porque los cuatro delincuentes tuvieron fugarse en una solo moto que los esperaba.

Todos los hechos quedaron grabados en varios videos que fueron compartidos en redes.

Las autoridades en Barranquilla están a la búsqueda de los maleantes en la ciudad.

Estrategias de seguridad en la capital del Atlántico

El alcalde Jaime Pumarejo presentó en el mes de febrero de este año la integración de cámaras que pertenecen al sector privado, para fortalecer el Centro Automático de Despacho (CAD) de la Policía, lo que permitirá tener más puntos de visualización en las estaciones ubicadas en las diferentes localidades.

Con esta iniciativa, que hace parte de la estrategia ‘Barranquilla Inteligente’, los ciudadanos interesados, dueños de locales y almacenes, empresarios, agremiaciones y personas naturales, podrán disponer de sus cámaras y ser protagonistas de las acciones que trabajarán en la prevención del delito, poniendo a disposición de la fuerza pública las imágenes obtenidas a través de sus equipos.

El mandatario de los barranquilleros señaló que el proceso empezará con 200 cámaras escogiendo los puntos más neurálgicos de la ciudad y trabajando con los gremios.

“Nuestra meta es que en un corto plazo lleguemos a tener más de 2000 cámaras de privados en el funcionamiento de nuestro CAD y en completa integración para que podamos decirles a los bandidos que los tenemos vigilados”, afirmó.

Aquellos negocios que ya cuenten con cámaras de seguridad apuntando al espacio público y a su vez, sus equipos cumplan con características técnicas requeridas para esta integración, podrán entregar en tiempo real el material recopilado a las autoridades. Esta información servirá para mantenerse al tanto de lo que sucede en un mayor rango de la ciudad y, por consiguiente, responder de manera inmediata.

La alcaldía informó que con respecto al año pasado hubo una reducción de hurto, con un 44 por ciento en todos los hurtos combinados, reduciéndose casi a la mitad, en comparación al año pasado.

Con esta nueva integración la ciudad cuenta con 200 cámaras que se vinculan a la red de videovigilancia de la ciudad, que sumarán 1000 dispositivos para la seguridad. Adicionalmente, se cuenta con 10 drones, 14 operadores que estarán trabajando en puntos claves de Barranquilla para el cuidado de la ciudadanía.

Ladrón se cansó de dar mazo a una compraventa: no pudo romper el vidrio.